Nuestro personaje de hoy nació en Llicua, un pueblo que tiene 499 años de fundación. Su infancia fue como la de todo niño en este valle primaveral. Llicua, en aquel entonces, tenía al borde de sus caminos árboles frutales que crecían gracias al riego que recibían de las aguas de la Laguna Parkencho. Entre los mangos, chirimoyas y las cementeras con frejoles y maizales, los pequeños aprendían de sus mayores y de cada juego tradicional. Una de las tradiciones más importantes de la zona es la fiesta de Las cruces que está cargada de mucho sincretismo religioso, pero también de la piedad popular muy arraigada de los antiguos pobladores. Ronald Garay corría entre la gente, junto a los niños, para lograr probar un poco de locro en esta fiesta tradicional.
Hoy lo hemos visitado en su taller ubicado en el Jr. Leoncio Prado la cuadra trece, aquí te dejamos la entrevista:
Con esta fiesta presentas el ABC huanuqueño, cuéntanos más de ello
El año pasado hice el abecedario huanuqueño y quería que todas las letras del abecedario contengan la historia de nuestro departamento, y al final elaboré una historia con ayuda del historiador Marco Flores. En ella se cuenta la historia en la que Tatan, que es mi hermano, es el protagonista junto a mi papá. Mientras recorren el trayecto de la subida de Las Cruces al cerro San Cristóbal, él le va contando a Tatán la historia de Huánuco y sus diferentes atractivos turísticos, los cuales se encuentran en el rompecabezas.
Empecé a diseñar y este año lo presenté en el mes de marzo, este abecedario tiene 27 letras en las que están expresadas la riqueza histórica y cultural de Huánuco.
¿Cómo nace el gran pequeño?
Nace por la necesidad de transmitir aquello que yo he aprendido, es decir, a vivir intensamente la vida, he tenido muy buenos maestros. Pero sobre todo un gran maestro don Guiisani, un sacerdote italiano de quien aprendí que educar es introducir a la persona en la realidad total.
También conocí a Andrés Azziani que me enseñó algunas clases de teología, él vivía una vida intensa, apasionada y te enseñaba de manera tan divertida y apasionada, tanto así que tú no deberías estar distraído en su clase. Yo decía ¿cómo transmito esa pasión a los niños o a las familias?, esa misma pasión por la vida, por Jesús, por cuidar el medio ambiente o por los demás.
Empecé a hacer paseos en el año 2018 con 12 niños y sus mamás, fuimos a Huayllabamba a jugar, cazar insectos, pintar, jugar con cometas, bañarse en el río, en pocas palabras hacer lo que yo hacía de niño y así poco a poco iba formándose “El gran pequeño”, a la par en 2018 yo empiezo a vender juguetes recreativos, soy docente de educación religiosa y me sigo formando como facilitador de grupos, soy “facilitador de procesos de aprendizaje a través de la experiencia y el juego” por la Gimka – Alemania.
¿Por qué “gran pequeño”?
Por muchas razones, en primer lugar, porque nació mi sobrino Adriano, y luego yo venía de un proceso de cambio transformacional, tenía que ser más humilde, más sencillo. Dice la palabra de Dios, “si somos fieles en lo poco, él nos va confiar cosas más grandes” y también el reino de los cielos es de los pequeños, es el más sencillo. Lo último es porque toda persona adulta tiene un niño en su interior y tiene ese pequeño que sigue jugando con un trompo, con una cometa o con un juguete de antaño o juega con sus hijos, entonces siempre tenemos algo de pequeño, algo de niño.
Me impresionó, porque alrededor de este pequeño emprendimiento había familias y niños, que iban creciendo con nosotros. Así empezó a gestarse teniendo los servicios de vacaciones Juega y Aprende, luego la venta de juguetes educativos y después la fabricación de estos.
En esta temporada has presentado el rompecabezas del Señor de Burgos
Esto es algo que un amigo y yo queríamos hacerlo, porque él tiene una devoción al señor de Burgos y yo al señor de San Cristóbal y quería sacar ya una edición relacionada a la fe, entonces empezamos a conversar y diseñar. Este rompecabezas se ha hecho especialmente para esta festividad. Pero sobre todo, quiero transmitir la fe y la religiosidad huanuqueña, tiene 13 piezas especiales. La idea es que la persona que arma pueda reforzar su fe y también pueda conocer más su identidad cultural.
Aún en estos tiempos difíciles, hemos estado trabajando, y de algún modo somos sobrevivientes, ¿Cuáles serían tus reflexiones finales?
Valorar lo que se nos da, la vida, los amigos, la familia y significa que también debemos generar cambios positivos en la sociedad; no sirve de mucho haber sobrevivido si no generamos cambios positivos. Hay que hacer de este Huánuco mucho mejor y por último apoyar a todo emprendimiento huanuqueño que promueva aprendizaje y desarrollo, no todos promueven este tipo de acciones, no es fácil. Lamentablemente existe el “mashcullaje”, la envidia y eso me da mucha pena, pero también hay una buena sinergia entre huanuqueños que con sus manos cruzadas quieren estrechar al otro y ayudarlo y apoyarlos desinteresadamente.
Por: Iraldia Loyola




