Pese a que la Contraloría General de la República descubrió que causaron miles de soles en pérdidas a la Municipalidad de Huánuco, los funcionarios de confianza de Jesús Giles fueron protegidos por él mismo, quien los absolvió de toda responsabilidad en un proceso administrativo que a todas luces fue irregular.
La Contraloría General de la República auditó la gestión de Giles y en los exámenes especiales que realizó del primer gobierno del 1 enero 2007 a diciembre del 2010 halló responsabilidad de los gerentes en diversas obras y estudios.
Perjuicios y
responsables
La CGR detectó que en junio de 2008 se contrató al consorcio Acruta Tapia & Corpei para que supervise la elaboración de expediente técnico para la construcción drenaje pluvial de Huánuco. La CGR detectó que esa supervisión ya lo había hecho la MP-Hco. y determinó que los funcionarios Emilio Ruiz Moncada, Vladimir Cruz Picón, Clever Castañeda Ramón y Kevin Dueñas Carbajal generaron un perjuicio económico de S/185 128.46 a la comuna al pagar por un servicio no recibido.
El órgano contralor también detectó que los funcionarios Emilio Ruiz, Vladimir Cruz, Cléver Castañeda, Kevin Dueñas y Jorge Loreña Esteban causaron un perjuicio económico a la MP-Hco. al aprobar la postergación de la construcción del drenaje pluvial por 161 días ocasionando que se pague un mayor reajuste de precios ascendente a 206 380.80 soles.
En otro examen especial al proyecto de las graderías de la tribuna occidente alta del estadio Heraclio Tapia la CGR determinó que el Consorcio León incumplió el Reglamento Nacional de Edificaciones con anuencia del comité de recepción y el supervisor lo que generó que no se cumplan los objetivos de esa obra.
Absueltos
Pese a ser responsables del millonario perjuicio económico causado a la MP-Hco., estos funcionarios ni siquiera recibieron una llamada de atención o suspensión de la administración de Giles, que los absolvió de toda culpa en un proceso disciplinario que duró menos de 20 días para 10 funcionarios involucrados lo que técnicamente es imposible.
Para que nadie se entere ocultaron el expediente absolutorio en otra oficina ajena esperando que pase el tiempo. La absolución nunca se comunicó al Órgano de Control Institucional ni a la Contraloría sino lo tenían archivados en otra área y el proceso disciplinario tampoco figuraba en los legajos personales de los servidores involucrados.
Escondido
La Secretaría Técnica de Procesos Administrativos Disciplinarios de la MP-Hco., Flor de María Tucto Tarazona, halló estos documentos y determinó que la absolución es desproporcional toda vez que los funcionarios causaron daño económico y debieron ser sancionados y hasta destituidos. “Pero hábilmente, ellos se absolvieron. Giles firmó la resolución absolviendo a sus funcionarios, argumentando que actuaron basados en el principio de confianza”, señaló Tucto.
Como la Secretaria Técnica no puede reabrir el caso, Tucto informó al alcalde Aníbal Solórzano para que, como titular de la MP-Hco., devuelva el expediente a la CGR para que haga un nuevo examen y se vuelva a procesar a los funcionarios involucrados. “La CGR debe calificar y devolver el caso para iniciar un nuevo proceso administrativo disciplinario”, indicó.



