Grecia arde. En el país europeo registra por tercer día consecutivo incendios forestales en 120 puntos distintos del territorio griego. Las altas temperaturas de casi 47°C, el clima seco y los fuertes vientos contribuyen a dificultan el trabajo de los bomberos. Hasta el momento, falleció una persona de 38 años tras sufrir una herida en el cráneo durante las labores de extinción.
Según informó el hospital al que fue ingresado en estado crítico, el hombre iba junto a otro bombero voluntario en una moto cuando un poste eléctrico de alta tensión cayó sobre él.
Los incendios llegaron a la capital, Atenas, forzando evacuaciones masivas tanto de locales como de turistas de las playas de las islas del mar Egeo. Importantes yacimientos arqueológicos y lugares de interés cultural se encuentran en peligro de ser arrasados por el fuego.
Las autoridades afirman que no cuentan con el personal suficientes para apagar todos los incendios. Pese al brutal despliegue de bomberos, aviones, helicópteros, el Ejército y la Policía, el fuego ha destruido más de 2.000 hectáreas de bosques, más de 150 hogares, fábricas y almacenes.
Los incendios más graves se encuentran en la capitalina región de Ática, la isla de Eubea. Así como también en el Peloponeso (Mesenia, Mani y Élide), Ftiótide, en el centro del país, y Grevená, en el norte.
Para colaborar en la extinción han acudido dos aviones y 83 bomberos franceses y 40 bomberos de Chipre. Grecia también espera la llegada de 3 helicópteros enviados desde Suiza, un avión desde Croacia, 122 bomberos y 23 vehículos desde Rumanía. Además de dos aviones desde Suecia, un avión de patrulla estadounidense y 16 bomberos israelíes.
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