El día martes hicieron un plantón enfermeros y técnicos del área COVID del hospital de contingencia Hermilio Valdizán. Ellos exigieron a las autoridades del hospital, Diresa y al gobierno regional que se les paguen sus honorarios y que se respeten los compromisos asumidos.
En su denuncia, argumentaron que actualmente se les está pagando el 30 % de lo que ganaban anteriormente, cuando empezó la crisis de la pandemia. Es decir, en un inicio se les pagaba S/ 6000 y ahora reciben S/ 2000, o sea la tercera parte.
Recordemos que hace unos meses, tres de los cuatro médicos internistas de este hospital renunciaron porque no se les pagaban sus sueldos.
Estos profesionales están peleando contra la amenaza de la COVID-19, arriesgando sus vidas y en cualquier momento podrían contagiarse y contagiar también a sus familiares. Sabemos que las nuevas cepas son cada vez más agresivas. No es posible que el gobierno regional les indique que no hay presupuesto. Recordemos que estamos ad portas de la tercera ola, y si la mayoría del personal renunciara, el hospital caería en una crisis de falta de personal y muchas más vidas de pacientes de esa área se perderían.
Es inaceptable este trato y falta de respeto con los enfermeros, enfermeras y el personal de farmacia. Como si fuera poco, están recibiendo una amenaza de reducción de personal porque simple y llanamente ha disminuido la cantidad de contagios y el número de fallecidos.
Es una situación realmente injustificada y hasta indignante. Pareciera que no se tomara en cuenta el valor y el aporte de estos profesionales para con el hospital y la misma gestión.
Recordemos que hace algunos meses atrás, tres de los cuatro médicos internistas que trabajaban en él contingencia renunciaron por falta de pago.
Estos funcionarios parecen no entender que si algo falla en las instituciones y brazos del gobierno regional, es responsabilidad del gobernador. Por más que esta sea indirecta, pero es su persona la que se ve comprometida.
Desafortunadamente, pareciera no importarle esto. Ya que siguen haciendo lo que les da la gana y no se ve intención alguna de mejorar en algo. La pregunta es ¿Hemos tocado fondo en cuanto a la elección de autoridades? Quisiéramos pensar que sí, pero lamentablemente, uno termina siendo más malo que el anterior.




