Los problemas entre hermanos son sanos?

Las relaciones entre los miembros de una familia no siempre son agradables,  siempre se puede producir por algún roce, bronca o problema de comportamiento. Los problemas entre hermanos son sanos?

No existen familias modelos, sino que en todas existe algún conflicto, en mayor o menor medida, y que en gran cantidad de ocasiones se pueden arreglar sin mayores repercusiones.

Las peleas que se producen entre hermanos no son consecuencia de que exista algún problema, únicamente son propias de la conducta infantil. No significa que no se quieran o que exista algún tipo de conflicto oculto, son cosas de la edad. Con el paso de los años las peleas habrán desaparecido y se comportarán de manera correcta.

Es habitual que cuando un hermano pequeño llega a la familia que los mayores se celen de él, en este caso bastará con prestarle un poco más de atención a los hijos mayores. Cuando los hermanos discuten o se pegan entre sí puede ser debido a que uno tenga celos del otro porque acapara la atención de sus padres o porque determinados logros hacen que estos feliciten al otro hermano y no a él.

En este caso, han de ser nuevamente los padres los que intervengan tratando de corregir aquello. Para evitar una nueva pelea puede resultar recomendable tener una charla por separado con cada uno de los hijos y así tener los diferentes puntos de vista.

El problema es si al crecer continúa el problema

Como indica este profesional Juan Castilla ,en la madurez confluyen varias circunstancias. Es un momento en el que hay pérdidas significativas de algunos miembros de la familia como son los padres y a veces, incluso, los hermanos.

Si los progenitores viven puede ocurrir que los hijos, o especialmente alguno de ellos, se convierte en cuidador, con todo el trabajo y el estrés que eso implica. Y si por medio anda algún tema de herencia o de gestión laboral (en el caso, por ejemplo, de negocios o empresas familiares), el terreno se convierte en un auténtico campo de minas.

Los conflictos económicos suelen ser el denominador común de muchas peleas de hermanos. Es una variable envenenada porque arrastra a otros miembros de la familia, como los cónyuges, favoreciendo comportamientos intrusivos que sólo empeoran la situación.

Los problemas, sin embargo, suelen gestarse en la niñez. “El posicionamiento de cada uno de los hijos dentro de la familia en la infancia, las personalidades de cada uno y la evolución individual de cada hermano, si, por ejemplo, tiene éxito en su vida o no, pueden marcar las relaciones en situaciones de conflictos”, afirma Castilla.

De hecho, la niñez y la relación de los padres respecto a cada uno de sus hijos puede favorecer o no las buenas relaciones en la edad adulta.

“Los padres desde la infancia tienen un papel esencial en la resolución de conflictos entre hermanos y los roles dentro de la familia. Ser lo más equitativos justos posibles y no tener favoritismos; tener una buena comunicación familiar entre hermanos es esencial para crear vínculo sanos en la infancia, que es la semilla de una buena relación en la madurez y cuando se tengan que tomar decisiones familiares”, indica el Dr. Castilla.

Recomendaciones que favorecen la buena relación entre hermanos

Las peleas entre hermanos son sanos? Desde luego que no,  Mantener una buena comunicación entre todos los miembros de la familia menester:

– Si no se ven lo suficiente, haz una llamada o manda un mensaje de cariño. La tecnología lo pone fácil.

-Buscar tiempos y espacios de interacción de calidad. Los hermanos existen al margen de los cumpleaños, las Navidades o las celebraciones familiares.

-Ser respetuosos con la familia, el entorno y el espacio personal de los hermanos. No imponer las opiniones propias sobre la educación de los sobrinos o la situación económica o laboral del resto de la familia.

-No tomar decisiones en momentos tensos, no dejarse llevar por las emociones. En las familias es frecuente gestionar asuntos relacionados con el dinero, el trabajo, la educación de los hijos o el cuidado de los padres. Mantener la razón a punto será la mejor estrategia.

-Admitir las diferencias. Ser diferente no es malo. Lo mejor de la madurez es que cada uno ha construido la vida que quiere, o al menos lo intenta. Aplaude, fluye y disfruta.

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