Policías de la comisaría de Tingo María sorprendieron a varios trabajadores, entre médicos, enfermeras y obstetras del Hospital Tingo María, participando de un campeonato de fulbito, pese a que dicha actividad está prohibida por la pandemia a consecuencia de la COVID-19.
Los uniformados llegaron a las 8:15 de la noche del sábado hasta las instalaciones del local deportivo Monte Prado, ubicado en el distrito Castillo Grande, e impusieron las papeletas respectivas a los infractores de las medidas sanitarias.
Al notar la presencia policial, algunos asistentes al evento deportivo huyeron por otra puerta del local, mientras que otros cerraron el ingreso principal. Los agentes tuvieron que imponer su autoridad para obligar a abrir la puerta.
En el local se encontraron cajas y botellas de cerveza en la tribuna del campo de grass sintético. Al lugar también llegó Amancio del Águila Rodríguez, consejero por Leoncio Prado, quien cuestionó la actitud de los profesionales de salud. Indicó que pedirá en el Consejo Regional la salida del director del hospital tingalés.
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