SI PRETENDES SER POLÍTICO EN PERÚ

Escrito por:  Uladislao Zevallos Acosta

La reciente experiencia vivida con la realización de elecciones presidenciales el día domingo 11 ABR 2021 que conlleva realizar la segunda vuelta el 6 de junio con los dos partidos más votados, observándose las polarizaciones entre la derecha (liberalismo) y la izquierda de tendencia socialista. Pero, ¿La ciudadanía es consciente de los requisitos para dedicarse a la política, realizando el diagnóstico de los problemas y proyectando las soluciones a las necesidades nacionales; y se supone que habrán leído a los principales autores dedicados a la política nacionales como extranjera?

Enrique Bernales Ballesteros, denota en un artículo periodístico  “Lo que debe saber si ingresa a la política. Si se mete en este oficio para hacer uso indebido del poder, enriquecerse, sepa que su destino final será la cárcel.

Una de las dimensiones éticas de la política consiste en que el poder que da un cargo público sea empleado para servir y no para servirse de él”.

Didácticamente aconseja y enseña tres reglas básicas destinados a los electores, tales como:

  1. Prepararse: Si desea ingresar a la política activa, tenga en cuenta lo siguiente:

La política es arte y ciencia. Debe, por consiguiente, prepararse: estudiar, informarse, observar, adquirir cultura política. No hay cabida para la improvisación y la ignorancia.

Forme una pequeña biblioteca de obras básicas con la relación de antiguos:

“El príncipe”, de Nicolás Maquiavelo (en italiano: Niccolò di Bernardo dei Machiavelli; “Leviatán”, de Thomas Hobbes; “El contrato social”, de Jean-Jacques Rousseau.

De los modernos: “Los partidos políticos” de Gerardo Tamez González, Víctor Néstor Aguirre Sotelo; y “El régimen político”, de Maurice Duverger; “Teoría de la Constitución”, de Karl Loewenstein; “Introducción a la Teoría General de la Administración” de Chiavenato Idalberto; etc.

De autores nacionales, tenemos a José Carlos Mariátegui La Chira; Víctor Raúl Haya de la Torre;

Víctor Mario Rafael Andrés Belaúnde Diez-Canseco; Julio Syuñik Cotler Dolberg; Héctor Cornejo Chávez; Luis Bedoya Reyes; Félix Alberto Flores-Galindo Segura; Marcial Rubio Correa; Henry Pease García; José Matos Mar; Pedro Planas Silva; Carlos Iván Degregori Caso.

Si prefiere a analistas de las nuevas generaciones: Carlos Meléndez [email protected] y Eduardo Hernando Dargent Bocanegra. También debe incluirse como de interés las propuestas del Acuerdo Nacional.

 Estos autores analizan cuestiones de historia, política, economía o derecho, disciplinas básicas para hacer política con honestidad y conocimiento. Si no le gusta leer, si cree que basta con informaciones de prensa, por favor no se meta.

Lea la Constitución y comprenda algunas categorías de análisis relevantes: democracia, gobernabilidad, derechos humanos, globalización, tratados de libre comercio, Naciones Unidas, estructura del poder mundial.

  1. Reglas de conducta personal.

Recuerde que la ética es el fundamento de la política. Si se introduce en este oficio para hacer uso indebido del poder, enriquecerse y comportarse como un crápula, sepa que su destino final será la cárcel. Observe la regla de la tolerancia y respete las ideas y posiciones políticas de quien no piense como usted. No olvide que es ley de la política, que el odio, las persecuciones, las intrigas y las posiciones anti jamás dan el resultado apetecido.

Cumpla con sus promesas electorales y no olvide que ser catalogado como político mentiroso, hará que su paso por los cargos públicos sea breve y de mal recuerdo popular. No sea demagogo o populista, dos tentaciones fáciles que no conducen a nada lejos. No sea procaz o prepotente. Sea educado y desdeñe la mofa, la irreverencia, la matonería. La regla fundamental de la democracia es el respeto a la dignidad de la persona. No ofenda, ni insulte. Si no puede, será porque su personalidad es agresiva. Vaya primero al psicólogo y remediese.

  1. Identidad.    

Ser político es tener una identidad que nace de la fidelidad a una ideología, a un proyecto de país. Si no la tiene, ¿Para qué se mete a político? ¿Cree que por ser transitoriamente popular ya es político? Piénselo bien y no haga papelones.

Es mejor ser constructivo que destructivo. Si solo lo anima tener poder para destruir a sus adversarios, usted no eleva la política, la ensucia. La política es para solucionar problemas, así como la investigación sirve para solucionar problemas utilizando el método científico. En el “Año del Bicentenario del Perú: 200 años de Independencia” con pandemia, cual una guerra, y la inyección de vacunación COVID 19 como solución, en el que el Perú es más grande que sus problemas para sufragar con derecho a votar todo ciudadano, sin distinción de raza, sexo, creencia o posición social y económica.

Concluyendo, si previamente no leyó a los autores y, por tanto, carece de antecedentes y bases teóricas, NO se meta en política y se evitaría idas y vueltas en procesos legales, como en los casos de: acusaciones, renuncias, apelaciones, censuras e interpelaciones, cuestiones de confianza, vacancia, incapacidad moral permanente, indultos, inmunidad, corrupción generalizada cual un cáncer; referéndum como mecanismo de votación, organización criminal en redes y consulta ciudadana.

El Amauta y sociólogo Aníbal Ísmodes Cairo en sus clases allá por el año 1987 en la UNMSM en derecho política nos recordaba con una cita aún vigente: “sin ceder la política y gobierno en manos de improvisados empíricos, diestros en el engaño y prestidigitación de conceptos con los que irrumpen indebidamente a la escena de la alta magistratura del poder”.

Ismael Adriano Roman Bielich Flores expresó: “Ser político es ejercer un sacerdocio cívico y moral”. Este pensamiento es hermoso y ejercerlo más bello aún. Si quiere hacer política, ahí tiene un buen consejo.