Editorial. Se supera los dos mil muertos

 Es bastante penoso para nosotros tener que escribir esta columna con relación a la cantidad de fallecidos que está registrando el departamento. Como lo informó este diario, los fallecidos superan la cifra de los 2000.

En cuanto a contagios, estamos cerca de los 60 000 infectados, según el informe oficial de la Diresa.

Muchos son los factores que han influenciado para que se alcance tamañas cifras. Si bien es cierto, que solo bastó un caso positivo para generar una cadena de contagios, el irresponsable comportamiento de un gran grupo de ciudadanos fue clave para que el virus se expandiera.

Sumado a ello, el gran nivel de corrupción e incapacidad de las autoridades para contrarrestar  la pandemia, ha sido la receta perfecta para esta masacre.

Según el Minsa, en todo el país la cifra de muertos está alrededor de las 67 000 personas; sin embargo, de acuerdo a cifras del Sinadef, el número es más del doble, estamos hablando de unas 170 000 vidas perdidas.

Debido a la gran saturación de hospitales, ha habido mucha gente que se ha resistido, y se sigue resistiendo a ir a atenderse en los hospitales. Por un lado, existe el mal concepto de que en los hospitales, como dice la gente, te terminan matando. Pero por otro lado, conocemos experiencias muy positivas donde los profesionales de la salud han salvado mucha gente, incluida la mía.

Definitivamente hay de todo, malos profesionales a quienes no les interesa la vida de los pacientes, pero también los hay muy buenos, quienes hacen todo lo posible por ayudar y salvar vidas.

No más de un año en la pandemia, seguimos con una importante carencia de infraestructura. Por un lado, aún no se puede adquirir el terreno para el hospital de EsSalud. Se sigue atendiendo en una infraestructura de hace 40 años totalmente obsoleta.

Por otro lado, tenemos al Gorehco y a la Diresa, desembolsando millones y millones para culminar los hospitales de Huánuco y Tingo María a paso de tortuga. Hasta ahora, no se tiene fecha fija de entrega de las infraestructuras, a pesar de que ya tienen cerca de 10 años en proceso.