La mañana de este martes, un grupo de familiares de personas recluidas en el penal de Potracancha, protestaron para exigir a las autoridades competentes la reanudación de las visitas.
Indicaron que están suspendidas desde el inicio de la pandemia y denunciaron que hasta les cobran para poder visitar a sus parientes. “Que se habiliten las visitas al penal que se encuentran suspendidas a causa de la COVID-19, queremos solución ya”, manifestó una de las protestantes.
Las afectadas indicaron que algunos familiares no se ven desde antes de la pandemia y, quienes han tenido suerte, se reencontraron hace 6 meses. Reclamaron que no entienden como algunos están contagiados si no hay visitas, además invocaron a la autoridad tomar acciones al respecto.
“Hay bares, hay cines, hay tragamonedas abiertos y por qué nosotros no podemos entrar a ver a nuestros familiares, pedimos que entren por lo menos nuestros abogados”, resaltaron.
Los familiares informaron que psicológicamente los privados de libertad están mal, y se comprometieron a cumplir con las normas de bioseguridad que impulse el penal para poder tener contacto con ellos.




