Por: Denesy Palacios Jiménez
El pueblo peruano en su desesperación por salir de la situación periférica, busca caminos que nos conduzcan hacia ello, en esta débil conciencia política, encontramos a la nación polarizada: entre una derecha ortodoxa rechazada y una posición de derecha que quiere hacer de centro izquierda, e impulsar justicia social.
Por los resultados proporcionados por la Oficina Nacional de Procesos Electorales, el candidato por Peruanos Por el Cambio, Pedro Pablo Kuczynski, es el nuevo presidente electo del Perú. Aunque la ventaja no es tan grande, es la mejor respuesta que se ha podido dar contra un centralismo, acostumbrados a usar la guerra sicológica, generando miedo en la población sobre cualquier candidato, que escape al patrón usado desde inicios de la Primera República; reconocemos que la República fundada bajo los principios de Libertad, Igualdad y fraternidad, no significó esto, para la gran población indígena, ni para los esclavos, puesto que recién en 1854, con el presidente Ramón Castilla, se abolió la esclavitud y el tributo que pagaban los indígenas.
Si bien es cierto nos constituimos en República, los grupos militaristas y criollos (extranjeros nacidos en el Perú) desde entonces son quienes han ostentado el control y poder político, como elite privilegiada para gobernarnos, y para ello acuden a diferentes estrategias, que usan desde las instituciones estatales que controlan o que le son próximas, y dentro de ello algunos miembros de la iglesia, y de las fuerzas armadas, algunos medios de comunicación masivos capitalinos, que se quedaron destemplados ante los resultados, y sin mayor entusiasmo leían y trasmitían estos tanto a boca de urna, de conteo rápido, o ya los resultados oficiales de la ONPE, agregando que el nuevo presidente debía cumplir con los ofrecimientos hechos, o con presentar su gabinete; como si no supieran que recién el 28 de julio juramentara y se hará cargo del gobierno.
Bien, Se abre una luz en el camino político del Perú, son las poblaciones de interior las que reclaman cambio y salir del abandono en que el Estado los tiene durante siglos, exigen la lucha abierta contra la corrupción institucionalizada y contra las políticas entreguistas. Y ahora será el quinquenio de la EDUCACION, porque donde hay educación no hay distinción de clases. Nos decía Confucio, y porque en nuestro país se ha dado un cambio tan notable? lo privado antes era observado, no como poco accesible, sino como lo permisible, hoy las instituciones educativas privadas han volteado esta tortilla, y vemos universidades privadas muy empoderadas y muy implementadas, ídem con las Instituciones educativas básicas y de secundaria. Gran parte de lo que está sucediendo tiene su explicación en el poco presupuesto público que durante años los gobiernos han asignado para el sector educativo, a tal punto que la profesión de profesores, o docentes es quizá la peor remunerada, de allí que casi nadie quiera estudiar para ser profesor o profesora. Ni que hablar de las infraestructuras de las Escuelas y colegios del Estado, de los sueldos y el poco estímulo a los docentes del área rural, así como el reconocimiento a aquellos maestros y maestras que tienen que abandonar a sus familias para ir a los sitios de frontera, a los sitios alto andinos o a la espesura de la montaña, sin más herramientas o material didáctico que su voz.
Hugo Díaz, dijo que, a su entender, el Perú enfrenta tres grandes problemas básicos en el nivel educativo. El primer problema, afirmó, radica en la falta de calidad y equidad. “Somos un país demasiado inequitativo en términos de calidad de los aprendizajes”, sentenció Díaz, quien explicó que en la última prueba de Evaluación Censal Estudiantil (ECE) 2013, aplicada por el Ministerio de Educación, la diferencia entre los resultados de la región mejor calificada (Moquegua) y la peor calificada (Loreto) fue abismal. “Los niños de segundo de primaria de colegios de Moquegua obtuvieron resultados tres veces mejor que los de Loreto tanto en matemáticas como compresión lectora”, añadió.
El segundo problema, enfatizó, es el enorme divorcio entre lo que propone el sistema educativo -a nivel superior- y lo que necesita el mercado actual. Las carreras en las cuales se está formando a los jóvenes muchas veces se hallan alejadas de las necesidades del sistema productivos. El gran riesgo es que, en algún momento, el crecimiento sostenido del país pueda paralizarse justamente por esa razón”.
Por último, pero no menos importante, la mala gestión de la ejecución del presupuesto en el sector es preocupante. Díaz aseguró que “anualmente el Minedu devuelve S/. 2. 850 millones al Tesoro Público”. Además, las exigencias que implica manejar estos montos de dinero desbordan las capacidades en la administración.
La importancia de contar con un sistema educativo equitativo y eficiente, como uno de los principales dinamizadores del desarrollo del país, ha sido reconocida a través de diversas iniciativas de reformas.
Varios autores nos indicaban anteriormente, que la educación es el instrumento de liberación de los pueblos, o que por la ignorancia se desciende a la servidumbre, y por la educación se asciende a la libertad. Es decir la educación del Bicentenario debe ser generar conciencia de identidad y memoria histórica, de cambio y de desarrollo ¿No les parece?
Gracias y buenos días
(*) Decano (i) Profesora Principal Facultad de Ciencias Sociales UNHEVAL.



