Yessica Roxana Tacuche Hurtado, extrabajadora del centro de salud de Aparicio Pomares, denunció que ella junto a otros empleados que se encontraban trabajando bajo la modalidad de un contrato CAS COVID, fueron víctimas de despidos arbitrarios en sus centros de labores.
Asegura que en su caso particular, la carta de agradecimiento indica que ella habría presentado una carta de renuncia, y de acuerdo a su versión de los hechos, esto jamás pasó. De igual forma, señala que desea ser reincorporada a sus labores, ya que no desea quedarse sin trabajo en plena pandemia.
“No hubo en ningún momento una convocatoria para presentar ningún tipo de documentos. Ellos dicen que recibieron documentos mediante mesa de partes, pero mi persona se acercó toda la semana para preguntar, y en ningún momento se presentó nada y menos una carta de renuncia”, aseveró Tacuche.
Indicó, además, que como personal de Aparicio Pomares, cumplía con atender todos los servicios además de los relacionados con el área COVID. Esto a raíz de que varios trabajadores habían salido contagiados de diversos centros de salud. Alegó, también, que aunque muchos no contaban con los implementos de bioseguridad, estuvieron en primera línea durante el inicio de la pandemia.
Tacuche precisó que tanto personal de laboratorio, obstetras, licenciadas y técnicos en enfermería se quedaron sin trabajo y que muchos de ellos resultaron expulsados. De los centros donde resultaron despedidos se encuentran: El Hospital Materno Infantil Carlos Showing Ferrari, el centro de salud Aparicio Pomares.
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