En los principales distritos de Huánuco han proliferado de manera importante la inversión privada de locales de entretenimiento. Como se sabe, este es un rubro que siempre ha sido bastante lucrativo, hablando de términos monetarios. Sin embargo ahora, también se han convertido en lugares obligatorios de transmisión y contagio del virus.
Muchos de estos locales, discotecas, están incumpliendo las medidas de prohibición y funcionan muchas veces a puerta cerrada.
Los dueños o representantes de estos negocios desafían las leyes y a las autoridades, para funcionar de manera clandestina.
La valiente denuncia del gerente Esteban Churampi muestra cómo es que estos negocios funcionan aún teniendo la prohibición por la pandemia. Penosamente, la norma es bastante benigna con este tipo de locales, a quienes solo se les puede multar con 2 mil soles y clausurar temporalmente.
En resumen, los responsables de estos locales se ríen de la noticia y de las ordenanzas municipales, ya que ese dinero lo pueden hacer en algunas horas de trabajo informal.
Definitivamente, no les interesa si sus locales son fuentes de contagio masivo, solo les interesa hacer dinero aun a costa de la salud de otras personas.
Ignorantemente, cientos de personas, en su mayoría jóvenes, se aventuran a ir a estos locales conociendo del riesgo que esto pueda implicar. Penosamente, no les interesa.
Esta es una de las razones del porque se ha incrementado el número de hospitalizados menores de 40 años en la región, debido a su poco criterio para ignorar los llamados de prevención y por el contrario, de jugar a la ruleta rusa con sus vidas y la de los demás.
Recordemos que muchas de las autorizaciones recibidas por estos locales han sido otorgadas gracias a funcionarios corruptos y trabajadores que se atornillan e ingresan al poder para cometer estos actos ilícitos.
Es hora de que la Municipalidad Provincial de Huánuco y el señor alcalde trabajen por nuestro Huánuco y apliquen el principio del orden público.




