Santa Cristina Aldaba Figueroa (41) fue intervenida al ser sorprendida ingresando dos celulares camuflados en una bolsa de víveres al interior del penal de Potracancha, el último miércoles, cuando visitaba a su esposo.
Al revisar su equipaje, los policías hallaron dos celulares: uno plomo, con el teclado manual roto, y otro, de marca Samsung, ambos sin chip ni batería y sin la tapa posterior, que estaban escondidos entre los paquetes de arroz, azúcar, papas y otros productos de primera necesidad.
En su defensa, la intervenida manifestó que no se percató que los celulares estaban en su bolsa y refirió que están inoperativos, ya que son juguetes de sus menores hijos, de 8 y 3 años, y serían ellos, quienes lo guardaron en la bolsa mientras estaba en la mesa de su casa.
Agentes de la comisaría de Cayhuayna y un representante del Ministerio Publico levantaron las actas y luego trasladaron a la mujer hacia la comisaría del sector para continuar con las investigaciones y esclarecer los hechos.




