El Tribunal Constitucional le dio la espalda al país y perdió una gran oportunidad para aclarar el vacío constitucional que existe en la Constitución respecto a la vacancia presidencial por incapacidad moral.
Como recordamos el Congreso de la República vacó a Martín Vizcarra declarándolo de permanente incapacidad moral.
El gran debate de esto es que a la fecha no se sabe lo que debería entenderse por incapacidad moral. Es ahí donde el TC juega un rol preponderante para suministrar soluciones y zanjar controversias. Sin embargo, en este caso ha sucedido todo lo contrario. Simplemente, se han negado a interpretar la Ley
Según los magistrados, en este caso existe la “sustracción de la materia”, ¿Qué significa esto?, pues quiere decir que debido a que Vizcarra ya fue vacado, el hecho está consumado y simplemente no hay nada más que resolver.
Preocupantemente, el TC ha declarado improcedente la demanda competencial sobre el tema, de esta manera lavándose las manos y enviando la pelota a la cancha del Congreso.
Erróneamente, en un primer momento se habló de que el TC con esta resolución estaba legitimando la vacancia dada por Vizcarra, sin embargo eso no es cierto. Es mucho peor, en el sentido de que no se llegó a la interpretación de la norma constitucional.
Asimismo, de manera descabellada sugieren al “tremendo” Congreso que sean ellos los promuevan una reforma constitucional para definir el tema, cuando sabemos que ellos no tendrán la capacidad de realizarlo ni la voluntad de hacerlo.
Fueron cuatro los votos con que el pleno decidió no delimitar las interpretaciones de la incapacidad moral permanente.
La crisis que creíamos que se estaba superando, prácticamente da un paso atrás. La incertidumbre alrededor del tema de la vacancia, está lejos de acabarse y continuará. Peor aún, está disponible para ser utilizada por el Congreso en cualquier momento y cuando les dé la gana.




