En su discurso como flamante presidente de la República, Francisco Sagasti Hochhausler indicó que su gestión tomará una serie de medidas para llevar a cabo en estos ocho meses con la ayuda del pueblo, del Congreso y sus autoridades.
En su primer mensaje como presidente del Congreso de la República, habló sobre el importante rol que los jóvenes cumplieron en las protestas a nivel nacional y de la poca consideración y respeto del Congreso hacia ellos. Dijo que darán a los jóvenes un espacio en el Acuerdo Nacional, con el fin de saber sus necesidades.
Asimismo, ayer en su primer discurso como presidente de la República expresó que no podrán devolver la vida de estos jóvenes, pero sí podrán evitar que esto vuelva a suceder… “En nombre del Estado le pido perdón a sus familiares, a ellos y a todos los jóvenes que nos hicieron recuperar la democracia”.
Definitivamente, es muy pronto para hablar de cambios y logros, los cuales sabemos están muy lejos de lograrse, pero cuán importante es para tranquilidad del país que un señor del nivel y catadura de Francisco Sagasti haya salido como presidente.
Lo cierto es que el pueblo está cansado de los intentos de manipulación de la clase política. Por otro lado, el mensaje de Sagasti ha sido conciliador, empático y sencillo.
Lo más probable es que esta tranquilidad no dure mucho y es que la codicia y ambición de los líderes y miembros de los partidos harán nuevamente que surjan dificultades.
Los retos que asume Sagasti son muy serios. Él ha ofrecido un cambio y la mejora de los servicios básicos, como de educación y salud para que los ciudadanos tengan una mejor calidad de vida. Se comprometió también a profundizar la agricultura para cumplir con un programa hambre cero. Por otro lado, garantizó la estabilidad económica, para ello las obras en ejecución no deben ser interrumpidas. Todo ello, con el fin de devolver a los jóvenes la confianza y la esperanza que habían perdido en algún momento.




