Editorial. Contaminación y campaña

Sabemos que nuestros ríos vienen siendo contaminados hace mucho, no solo por la contaminación minera ilegal, los desagües y la basura y desmonte que llegan ahí, sino también, por los residuos médicos que hay en muchos centros de salud, clínicas e incluso hospitales.

En el manejo de estos residuos biocontaminados, a pesar de estar normado, se hace caso omiso a la normativa. Interesantemente, un sector de los mismos profesionales de la salud del sector privado buscan sacarle la vuelta a la norma.

Con la pandemia, estas prácticas se han incrementado y generan mayor contaminación al río Huallaga. No solo es el camal, sino también los hospitales.

Las congresistas por Huánuco, Luzmila y Yessy, se han mostrado aparentemente muy entusiastas con algunos temas en sus semanas de representación. Algunos podrían argumentar que es porque están comprometidas con esta tierra, pero pocos se creerían ese cuento. Basta con analizar sus tardías reacciones y hasta el silencio cómplice con los grandes problemas que atañen a Huánuco.

Dicho esto, no es para nadie un secreto que detrás de esa campaña populista está la motivación de ser nuevamente autoridad. Independientemente de esto, si se trabajara con menos cálculo político y con más amor a la tierra, no tendrían que preocuparse por rebuscar proyectos de ley con el afán de asegurar algunos votos.

Por otro lado, nuestro departamento necesita que sus congresistas se unan y trabajen para solucionar serias necesidades como el terreno para la construcción del hospital EsSalud, el cual no se da por decisión política de los altos ejecutivos de esa institución. De conseguir esto, estamos seguros que el pueblo se los reconocería y más aún los 140 mil asegurados de esta región que no tienen donde ser atendidos.