Las elecciones del año 2021 parecen que terminarán siendo un récord de participación de candidatos. Recordemos que en las elecciones de 2020 muchas candidaturas se cayeron, especialmente, por incongruencias, errores e incluso mentiras en sus hojas de vida.
Lo que no cambia, sin embargo, este tipo de espectáculo circense que termina caracterizando a las elecciones. Son 24 los partidos que participarán en las elecciones, y todos obviamente quieren algo de esa torta llamada poder.
Si consideramos a los 24 partidos y asumiéramos, por un momento, que estas agrupaciones presentarán al menos un candidato para cada escaño del Congreso, osea para los 130 sillones, entonces tendríamos 3130 candidatos. Ojo, es un cálculo hipotético. Probablemente sean más, lo cierto es que no todos llegan ni deberían de llegar a ser votados.
Lo cierto es que será todo un récord que pretenden batir las denominadas agrupaciones políticas.
La pregunta es, ¿Por qué cree usted que hay tanta demanda por ser congresista? Bueno, una de las razones a considerar es el sueldo, sin embargo, para los conocidos esta es lo menos importante. Hay mucho más ahí que tanto se anhela. Por un lado, definitivamente es el poder que representa ser congresista y por otro, especialmente para los que están a punto de irse a la cárcel, es un ticket de impunidad o de cárcel libre.
Por otro lado, hay muchos jóvenes que en esta oportunidad buscan ser congresistas, muchos de ellos seguramente con el mejor interés de hacer algo positivo por el Perú.
Asimismo, están las mismas agrupaciones que tristemente se juegan su partidito aparte, para ellos es un negocio elegir candidatos y no un tema de armonizar los principios y supuesta convicción de la agrupación, con los valores -si algunos- e intereses del candidato. Por lo tanto, el candidato que mejor pague por un cupo, mayor probabilidad tendrá de ocupar los primeros lugares en las listas.




