Nuevamente nuestro país vive una crisis política creada por algunos genios del Congreso de la República. Por segunda vez, se ha presentado un pedido de moción de vacancia al Presidente de la República, Martín Vizcarra. Esto debido a los supuestos hechos de corrupción cuando era presidente regional de Moquegua.
No es para nada saludable que se sigan dando estas situaciones. Para empezar crea mayor inestabilidad política. Si hacemos un análisis frío, si cambiáramos de presidente, ingresaría Merino. Quien dicho sea de paso, no demuestra tener mayor nivel moral que Vizcarra.
Por otro lado, tendría que nombrar nuevo gabinete y todos los ministerios tendrían que arrancar desde cero sus actividades. Esto podría generar la paralización del país en todo aspecto, lo cual, al parecer, para ellos no representa problema alguno, pese a las implicancias.
Asimismo, la vacancia tendría como fin postergar las elecciones, ya que al parecer a muchos “padres de la patria” les ha gustado su estadía en este congreso y pretenden quedarse por un tiempo más. Recordemos que el mandato de estos congresistas termina en julio del 2021 y después se irían a sus casas junto con Vizcarra.
Sin embargo, algunos como el congresista Chehade, ya han lanzado que de ser necesario tendrían que ampliar el tiempo de sus mandatos por el “bien el Perú”. Cualquiera podría decir, “vaya patriota”, pero lo cierto es que lo que menos importa es nuestro país, y lo que más les importa es el manejo de poder. Y para variar, todo esto, en medio de una pandemia.
El presidente del Congreso, Manuel Merino de Lama, convocó para hoy a la Junta de Portavoces para evaluar la moción de vacancia de Martín Vizcarra. Solo queda ver el resultado de dicha reunión.




