EDUCACIÓN Y COMUNICACIÓN

 Escrito por: Denesy Palacios Jiménez (*) 

Una de las cosas que ha develado la pandemia son las deficiencias en la provisión de educación y salud públicas, lo cual es producto de un proceso de ajuste histórico y humano que no resulta fácil de revertir, y que se inició varias décadas atrás, por una crisis fiscal que obligó a una reducción sustancial de los salarios reales de todos los servidores públicos. Y a posponer el desarrollo humano y social por el desarrollismo vial o infraestructural.

A esto debemos sumarle, que de pronto el Estado ha perdido todo tipo de control como órgano regulador, pues el libre comercio, la libre competencia etc. etc. Han acarreado serios problemas en la economía de los peruanos. Pero la senda seguida por esa crisis, y en especial la degradación de la carrera pública, también fue consecuencia de la debilidad institucional.

Es importante señalar la baja productividad, la mala calidad y un sesgo contrario a los pobres en la salud y la educación se han enraizado en las instituciones, al igual que el flagelo de la corrupción, especialmente en la modalidad del enriquecimiento ilícito y el uso de testaferros para encubrirlos, esto se refleja en la forma de comportarse y en los planes de vida y trabajo, que incluyen estrategias centradas en fuentes adicionales de ingresos mediante un segundo empleo, negocios paralelos, malversación y corrupción, o en la gran estrategia el fin justifica los medios.

Urge la reforma o la nueva constitución, así mismo se requiere el surgimiento de una nueva fuente exógena de presión con suficiente fuerza como para superar las preferencias de adaptación de los actores actuales. No es probable que la dependencia de incentivos monetarios, como los incrementos salariales generales, o de incentivos mediante bonos para metas específicas, mejoren la provisión de educación y salud públicas.

Necesitamos el fortalecimiento institucional, especialmente una mejor aplicación de la disciplina laboral basada en estándares verificables y una mayor participación de una clientela más informada; así como la reconstrucción de la carrera de servicio público de docentes y profesionales de la salud como parte de una reforma más amplia de la administración pública, que permita volver a la evaluación, la selección basada en méritos y la promoción, amén de otros elementos estándares del desarrollo de la carrera. ) Recursos humanos Richard Webb y Sofía Valencia, en el texto del Banco Mundial Perú La Oportunidad de un País diferente)

El problema más gravitante es la educación, y la necesidad de contar con maestros por vocación, porque “el ser humano es lo que la educación hace de él”, según lo asevera Alberto Eber Contreras Mariño. En el Perú, nos llenamos la boca diciendo que se requiere una educación de calidad, pero ,esta no cae del cielo, sino que se requiere que prioricemos a la Educación, lo cual significa empezar por asignar un mayor presupuesto para este sector, docentes mejor remunerados, y se debe estimular más a aquellos que trabajan en zonas rurales alto andinas, amazónicas, en zonas fronterizas, puesto que el esfuerzo es mayor; sin embargo a estas zonas, los estamos enviando como castigo a los maestros o maestras, que han sido tachados o cuestionados

Finalmente, diremos que la comunicación y la educación están interconectadas; mucho daño ha hecho la politización en estos sectores, de un enfoque clerical ortodoxo, a un enfoque populista, mercantilista y postergamos lo principal que es la educación, y por supuesto la riqueza es fomentar valores, porque si nuestros niños y jóvenes no reciben en su hogar esta parte formativa, ahí está el maestro para encaminarlo, o la sociedad a través de los medios.