Los audios del Presidente

Escrito por: Harry Peralta

Al finalizar el día, sabemos que el próximo viernes se debe presentar el Presidente Martín Vizcarra o su abogado, a realizar sus descargos ante el pleno del Congreso de la República, después de ello, se votará si procede o no, la moción de vacancia presentada. 

Pero esta nueva crisis política que sumerge al país y a la ciudadanía en franca confrontación y, en un estado de ingobernabilidad, no es sino culpa del mismo presidente Martín Vizcarra y su entorno más íntimo, pues todo empezó por darle espacios de trabajo en la administración pública a un personaje que no sabe absolutamente nada de gestión y administración del Estado. Fueron en total S/175.000 soles del Ministerio de Cultura; es decir, de nuestros impuestos que se destinaron para el pago a Richard “Swing” Cisneros, por hacer NADA. 

Luego de ello, y tras conocerse estos contratos poco santos, entre “Swing” y el Ministerio de Cultura; hoy se sabe que los implicados, son quienes hoy dirigen el destino de todos los peruanos; por ello, pienso que la continuidad de Martín Vizcarra como presidente es absolutamente inviable.

Estos audios desenmascaran lo inmoral y tenebroso de este nefasto quinquenio perdido, por estos actos inmorales y corrupción al más alto nivel de gobierno. 

“Son muchos los delitos que se manifiestan en estos audios, desde el intento de compra del silencio de su asistente, Karem Roca, el arreglo para la contratación del nefasto personaje, Richard “Swing”, hasta los acomodos ilegales para alterar, borrar y ocultar los registros oficiales de visita, como un sistemático intento de obstruir la justicia”. 

Dicho esto, y teniendo en cuenta los audios entregados a la Comisión de Fiscalización, se configura inviabilidad en la gestión y administración de gobierno; con ello, aparece la figura viable constitucionalmente, vacancia por incapacidad moral permanente, para continuar ejerciendo el más alto cargo del Estado Peruano.

Finalmente, nuevamente, nuestra patria no encuentra una salida para este caos político, económico y social que nos daña desde los albores de la república. Si existe una pandemia mayor, esa es la corrupción. Por ello, amerita estructurales reformas en los cimientos del Estado, pensar más allá que solo reformas políticas. 

Dios bendiga a los peruanos.