Editorial. Aumenta la anemia

Hasta antes de la pandemia, nuestra región había mejorado relativamente los índices de la anemia; sin embargo, con el coronavirus, ya no podemos decir lo mismo. Poco se ha hablado sobre los retrasos provocados en la aplicación de las vacunas tantos niños como a adultos. Pero también tenemos información de que la pandemia ha postergado el normal monitoreo de programas sociales como Juntos, que se encargan de velar por la salud y educación de los menores.

Obviamente, los supervisores o monitores del programa, por medidas preventivas no pueden realizar las actividades de supervisión a las madres de familia vulnerables de las zonas rurales para que lleven a sus hijos a los centros de salud para sus chequeos respectivos. Esto ha provocado el aumento de la anemia en una parte considerable de estos niños. Hecho realmente preocupante que necesita ser abordado de manera urgente por el Estado.

Esto no trae al programa alimenticio del Vaso de Leche de los municipios, que en el caso de Amarilis hace poco se activó y en el caso de Huánuco todavía. Lejos de las razones por las cuales no se han efectivizado dichos presupuestos, lo preocupante son las posibles consecuencias en las familias vulnerables. Por mencionar, los adultos mayores, las gestantes, los niños e incluso adolescentes están sufriendo más que otros sectores de la población en esta cuarentena.

No se puede seguir perdiendo el tiempo. Cada día perdido puede ser crítico para los menores. Han pasado prácticamente nueve meses sin que el programa provea alimentos necesarios a estas familias.