EDITORIAL. A trabajar con las juntas vecinales

Luego de muchos años, la actual gestión municipal provincial ha considerado tener como aliados a las juntas vecinales de la ciudad de Huánuco. El último lunes, el alcalde se reunió con los 13 representantes de las juntas vecinales con la finalidad de tomar acuerdos coordinados que beneficien a los diferentes barrios.

Por muchos años, la desidia y corrupción de algunos alcaldes hicieron que no se tomará en cuenta la opinión de las juntas vecinales, cuando estas son entes sumamente importantes a la hora de expresar la satisfacción o descontento ciudadano.

Tomando a la municipalidad como la analogía de la empresa, los vecinos somos los clientes de las municipalidades, por ende, para que las municipalidades puedan intentar cumplir con las exigencias de los vecinos, primero tienen que escucharlos. En este caso, los representantes de las juntas vecinales son los encargados y representantes de hacer llegar la voz de los barrios a los alcaldes. Del mismo modo, si como vecinos exigimos a nuestras autoridades a cumplir con sus responsabilidades, pues nosotros también deberíamos hacer nuestra parte, como pagar nuestros arbitrios.

Por otro lado, se acerca la temporada de lluvias y si nos fijamos en los diferentes accesos a los drenajes pluviales, estos están completamente llenos de tierra. Quiere decir, que en el caso de una lluvia, toda el agua y demás sedimentos de trajera consigo la lluvia de los cerros, llegarían perfectamente a la Plaza Mayor sin que el drenaje cumpla su función. Las juntas vecinales tendrán que hacer dicha coordinación.

Asimismo, tendrán que estar atentos y ejecutar su rol de control con los paraderos, especialmente los informales, ya que somos proclives a la informalidad; también a presionar para que haya mayor control con esas personas que arrojan desmonte a los ríos y riberas; en fin, las juntas vecinales son entes que fueron creados para trabajar en beneficio de su barrio, buscando la organización y su progreso.