EDITORIAL. El penoso centralismo

Las instalaciones del Gobierno Regional de Huánuco fueron intervenidas por segunda vez por un grupo de fiscales, encabezados por la Fiscalía Anticorrupción. La visita de inspección fue con la finalidad de recabar documentación sobre la compra de la planta generadora de oxígeno.

Como se recuerda, el mismo gobernador Alvarado anunció que había adquirido dicha planta en el país de Portugal, en Europa, por más de 2 millones de soles. 

La fiscal Ana María Chávez remarcó que la inspección era una acción preventiva, toda vez que se habrían transgredido algunas disposiciones emitidas como en el Decreto Supremo n. º 066 que regula la compra de plantas de oxígeno.

De acuerdo a la norma, “es el Ministerio de Salud (Minsa) el encargado de realizar las contrataciones para la adquisición de las plantas de oxígeno medicinal, previo requerimiento del gobierno regional”.

Esto penosamente devela, nuevamente, el gran centralismo existente en nuestro país. Lo único que genera esto es daño y mayor burocracia. Entendemos, que el sector Salud siempre ha estado en el ojo de la tormenta, ya que gran cantidad del presupuesto que se gasta en la institución termina llenando los bolsillos de unos cuantos funcionarios públicos con las institucionalizadas “coimisiones”. Probablemente, ahí la razón del DS 066, para evitar mayor corrupción. 

Sin embargo, a estas alturas, donde la gente sigue muriendo por falta de oxígeno, medicamentos y en algunos casos, falta de atención médica, la compra de una planta de oxígeno es suma urgencia.Esta se debió haber hecho hace varios meses.

De hecho, para un gran sector de la población, lo último que le puede preocupar en estos momentos es si alguna autoridades está haciendo mal uso de los recursos. De acuerdo a la versión de algunos ciudadanos, lo único que les interesa ahora es proteger la vida de sus familias y la de ellos mismos, y por supuesto, el generar algún ingreso económico que les permita sostenerse durante la crisis.