Solo 45 minutos le bastó a la gente del Bayern Múnich para asegurar su presencia en la gran final de la UEFA Champions League, luego de golear 3-0 a Lyon en Lisboa.
Si bien los franceses tuvieron un buen arranque en el compromiso y generaron algunas situaciones de peligro en el arco de Neuer, la efectividad de Bayern Múnich, una vez más, quedó comprobada porque, a los 18 minutos de juego, un gran remate, desde fuera del área, de Serge Gnabry, superó la resistencia del arquero Gomes. Los alemanes llegaban por primera vez con peligro al arco rival y no perdonaron.
Con ese 1-0, los bávaros supieron manejar con inteligencia el compromiso, ya que jugaron con la ansiedad del Lyon que buscaron la igualdad, sin embargo al frente se toparon con un equipo alemán muy compacto y ordenado.
Bayern Múnich hacía su juego: presión alta y dinámica a la hora de atacar. Y así llegaría el segundo tanto de los bávaros nuevamente por intermedio de Gnabry, quien a los 33 minutos solo tuvo que empujarla al arco de Gomes, luego que Lewandosky no pudo convertir.
Sin duda, ese segundo gol prácticamente sirvió para guardar en el bolsillo la clasificación a la final de los teutones, porque, en la segunda mitad, Bayern bajó las revoluciones y supo controlar los embates de Lyon, sobre todo el arquero Neuer, quien, cuando fue requerido, siempre respondió con mucho acierto.
El partido pintaba para el 2-0; sin embargo, en la agonía de juego, Lewandowski, con certero cabezazo, puso el tercero que tanto estaba buscando.




