Edgar Gómez Isidro (43) fue asesinado de 50 apuñaladas tras ser atacado con un filudo cuchillo de cocina por su propio hijo, Rozental Edgar Gómez Ramos (19), luego de sostener una acalorada discusión dentro de su vivienda en la avenida Jactay n. º 203 en Aparicio Pomares.
“Hay como 50 cortes en todo el cuerpo, pero solo contamos alrededor de 20 que se encuentran suturados”, dijo un policía que investiga el caso.
El hecho de sangre se registró el último sábado a las 3:00 p. m., cuando la víctima, en aparente estado de ebriedad, llegó a su casa, buscó el cargador de su celular y al no hallarlo, culpó a su hijo de la desaparición desatándose una enardecida discusión.
El agraviado habría cogido el cuchillo de la cocina de 30 cm de largo y luego intentó atacar a su hijo, pero este le arrebató el arma blanca y lo apuñaló hasta más no poder, asestándole cortes de necesidad mortal cerca de los pulmones y los muslos, donde habría dañado una arteria principal que le causó una hemorragia y posterior muerte.
Familiares que acababan de llegar al inmueble tras escuchar la bulla subieron al segundo piso, pero ya era demasiado, Gómez Isidro yacía tirado en el piso en medio de un charco de sangre, mientras que su verdugo tenía el arma blanca en la mano. Tras ser descubierto, huyó del lugar.
El herido rápidamente fue trasladado al Hospital Hermilio Valdizán, donde le realizaron transfusión de sangre para salvarle la vida, pero por la gravedad de las heridas, horas después, falleció producto de la hemorragia.
Policías de la comisaría de Huánuco, enterados del salvaje ataque, acudieron a la vivienda y hallaron al sanguinario sujeto limpiando la sangre que su padre derramó. Fue capturado y luego trasladado a la comisaría de Huánuco (donde quedó detenido) para continuar con las investigaciones.




