En el gobierno de Guillermo Bocangel, la Escuela de Postgrado en la Unheval funcionó como una agencia de empleo para beneficiar a un grupo selecto de docentes y sus familiares que dictaban varios cursos en diversas sedes descentralizadas que se crearon con un solo fin: ganar más dinero en desmedro de la calidad educativa.
El director encargado de la Escuela de Postgrado, Enrique Suero Rojas, presentó un informe a la alta dirección y a los representantes de la Sunedu sobre el caos en el que se crearon las sedes de Postgrado en diversas ciudades del país con diversos coordinadores que cobran de la universidad y con el único fin de ganar más dinero. “Se crearon sedes descentralizadas de manera irresponsable con el afán de que ingrese más dinero a la universidad. Priorizaron lo económico y desdeñaron la calidad de la educación”, señaló.
Ahora estas sedes tienen problemas económicos porque muchos estudiantes no pagan las pensiones.
Coordinadores
Tanto fue el desorden que actualmente se desconoce cuántos coordinadores de Postgrado tiene la Unheval en sus 21 sedes descentralizadas. Se supone que en cada sede, debe haber 21 coordinadores, pero no es así. “En cada lugar hay, 3 o 4 coordinadores por cada grupo de estudiantes”, explica Suero.
Resulta que en las sedes una persona que juntaba a 25 alumnos que querían estudiar su maestría se convertía en coordinador. “Los coordinadores crecieron como hongos en un desorden total, cada grupo tenía su coordinador pagado por Postgrado de la universidad”, señaló.
Esto ocurrió en Lima, Pucallpa y en varios departamentos del país. Por ejemplo, en Huancayo, una maestría en Derecho con mención en Ciencias Penales tenía 2 coordinadores y en Pucallpa había cerca de 5 coordinadores.
Este caos afecta a la Unheval. La sede en Satipo tiene problemas económicos porque los estudiantes no pagan. En Huacrachuco, una provincia alejada, también hay problemas económicos.
Por estos problemas, la gestión transitoria decidió suspender todas las sedes para que se adecúen a la nueva Ley Universitaria. Suero explicó que los estudiantes seguirán hasta terminar sus maestrías, pero en adelante, no habrá exámenes de admisión.
“Los coordinadores también serán cambiados y se centralizará uno por lugar hasta que terminen de estudiar los alumnos. Luego se cerrarán todas las menciones por adecuación a la ley.
Beneficiados
Pero la creación de estas sedes de maestría no era llevar educación a otros lugares sino beneficiar a un selecto y reducido grupo de profesores afines a las exautoridades universitarias que se beneficiaron dictando los cursos de las menciones.
Un caso harto conocido es el de Verónica Cajas, la esposa el exvicerrector académico, Lorenzo Pasquel, quien también fue denunciado porque su hijo fue contratado para enseñar una maestría a las pocas horas de haber obtenido el grado. “Cajas dictó una cantidad extraordinaria de cursos”, señaló Suero.
En las sedes de Huancayo y Pucallpa dictó “casi todos los cursos de la maestría” de Investigación 1, 2, 3 y 4.
Cuando aún no era rector, Bocangel también dictó 8 cursos de 12 cursos en un doctorado sobre Gestión Empresarial el 2012 en la Sede Central. “Ese doctorado solo duró 12 meses cuando la ley establece 2 años”, reveló Suero.
Para el director estos hechos demuestran la informalidad con que se trabajó en Postgrado.




