Las municipalidades distritales de Umari, en la provincia de Pachitea y San Pablo de Pillao, en Huánuco, se vieron obligados a suspender la atención al público por el incremento de contagios y muertes por el COVID-19.
En el caso de Umarí, la decisión fue tomada porque varios de los trabajadores municipales dieron positivo en coronavirus. La suspensión iniciará hoy y terminará el 14 de agosto. Durante este tiempo, continuarán los servicios de seguridad ciudadana, recojo de residuos sólidos y limpieza pública.
Mientras que en San Pablo de Pillao la atención a los ciudadanos quedó suspendidas por 15 días. En ese tiempo, los trámites serán virtuales y continuarán con los servicios de seguridad ciudadana y recojo de residuos sólidos. Los pobladores y visitantes están obligados a usar mascarillas y protectores faciales.




