El anciano Álvaro Guzmán Paco (69) fue hallado muerto y flotando en la laguna Rumichaca en el poblado de Goillar en la provincia de Ambo, con signos de haber sido torturado y estrangulado, el último sábado en horas de la mañana.
La policía informó que presentaba una herida cortante expuesta de seis centímetros en la parte occipital de la cabeza, hematomas en la espalda, marcas de una cuerda alrededor del cuello y restos sanguíneos en las fosas nasales que se esparcían por el rostro.
Sus verdugos, tras asesinarlo, lo lanzaron a la laguna Rumichaca, cargándole con una mochila azul, con cinco piedras de regular tamaño, para hundirlo. Luego de más de diez días, su cuerpo salió a flote y fue hallado.
Su hijo Álvaro Mauricio Guzmán Aza (38) manifestó a la policía que su padre siempre solía salir de caminata por diversas zonas turísticas como las ruinas de Goillar y otros.




