Mg. Filomena Ramos Chávez de Vidal
En nuestra condición de docente universitaria en la carrera de turismo para el desarrollo integral de nuestra cátedra, resulta indispensable ser protagonista de diferentes experiencias turísticas, nuestra reflexión tiene inicio en nuestro primer viaje a Egipto (cultura milenaria) durante el mes de febrero y marzo del 2020.
En ciertos momentos de la vida una decisión externa asumida en otro continente, resulto determinante para proteger la salud y lograr un retorno seguro a tierra peruana, luego de mi experiencia (Egipto junto a mi hija Sheila), me encontraba en el aeropuerto Barajas de Madrid a fin de enrumbar a Milán, aconteció que desde Lima mis hijos ( Roger e Indhira), cancelaron el vuelo por la presencia del covid-19 en Milán, una de las ciudades más golpeadas por la pandemia.
Como la mayoría de ciudadanos peruanos, los últimos 20 años somos testigos vivenciales del crecimiento de la industria turística peruana en todos sus niveles, ya sea en los destinos turísticos tradicionales ( Lima, Cuzco, Arequipa, Piura) y nuevos destinos alternativos conforme al turismo rural, en sus diversas tipologías :Turismo de aventura (Lunahuana, Paracas, etc.), Ecoturismo como en Lambayeque (Chaparri), San Martin(Tingana), Madre de Dios (Tambopata) y Turismo Rural Comunitario- TRC en Arequipa (Chivay), Cajamarca (Granja Porcon), Puno, Cuzco, Lambayeque, Amazonas, Lima, etc., sobre todo para dinamizar la economía familiar, se ha desplegado un enorme esfuerzo en la diversifican de la oferta turística, para una una realidad, algunos peruanos podíamos estar de turismo o a fines, en ciudades como: Madrid, Paris, New York, Tokio, Shangai, Bombay, El Cairo, Moscú, Doha, Johannesburgo, Los Ángeles, Rio de Janeiro o Sidney.
Fue impresionante desde el viaje truncado a Milán en este febrero del 2020, y mi permanencia entre Sevilla y Madrid, el extraño sentimiento de despreocupación o desconexión de la población española de lo que sucedía en China y sus vecinos, el sentimiento de la lejanía de la gripe china (no compartimos esta denominación) era muy generalizada, con temor tuvimos que asumir las medidas de seguridad ( uso de mascarillas y no acudir a lugares con multitudes) nuestros días fueron,
Fue impresionante desde el viaje truncado a Milán en este febrero del 2020, y mi permanencia entre Sevilla y Madrid, el extraño sentimiento de despreocupación o desconexión de la población española de lo que sucedía en China y sus vecinos, el sentimiento de la lejanía de la gripe china (no compartimos esta denominación) era muy generalizada, con temor tuvimos que asumir las medidas de seguridad ( uso de mascarillas y no acudir a lugares con multitudes) nuestros días fueron, contrastados con la visita a museos y calles sevillanas y madrileñas que por momentos nos alejaron del horror de lo que en las próximas semanas se generaría en todo Europa y el mundo.
Los dos últimos días en Madrid, fueron muy angustiados, los primeros casos del covid-19 se presentaban en España y las noticias de imposición de medidas de confinamiento en el Perú, no representaba ni la más mínima preocupación, los peruanos disfrutaban del verano 2020 de enero y febrero, sin mayor preocupación y en su conjunto la industria turística, mantenía sus actividades con absoluta normalidad y con crecimiento favorable en su productividad en los diferentes destinos turísticos del país, sobre todos en la costa por sus amplias playas y siempre acompañado de un buen plato de ceviche.
Según mi percepción en diversos viajes, el turismo es el principal sector económico a nivel mundial (en algunos países), sobre todo en los países en proceso de desarrollo como caso peruano, por sus enormes potencialidades.
El sector turístico, compone otras actividades económicas esenciales, que conforme a una sinergia estratégica que permite generar “la experiencia”, como lo son: transporte aéreo, terrestre o acuático, hotelería y hospedaje, restaurantes y alimentación, discotecas, bares y a fines, servicio de guiado y el pago por derecho de ingreso a museos o centros arqueológicos y todo gasto generado en un viaje turístico, desde la compra de un recuerdo, artesanía en mercados , supermercados y centros comerciales. Es impresionante la amplia cadena de negocios y emprendimientos que se generan con el desarrollo turístico.
Todo lo expresado en líneas anteriores, hoy forman parte del pasado, si en estos días de confinamiento obligatorio, existe un antes y un después, la actividad turística peruana estar paralizada, y con ello los diferentes ingresos económicos generados en su amplitud, las proyecciones de las pérdidas son catastróficas.
Ricardo Acosta, presidente de la Asociación Peruana de Agencias de Viaje y Turismo ( Apavit), señaló hasta la semana pasada que 80% de las reservas habían sido canceladas, incluyendo paquetes para Semana Santa, viajes escolares para mayo, paquetes pactados para fiestas patrias y otras actividades en esta temporada alta de turismo[1]
Francia, España, Estados Unidos China e Italia, muy afectados por el virus, encabezan el podio de los cinco destinos más visitados del mundo y concentran el 40 % de las llegadas mundiales por año, por lo que sus economías se verán dramáticamente afectadas por el aislamiento y la cancelación de viajes.
En un mundo hiperconectado, donde más de 1400 millones de viajeros cruzan las fronteras de sus países por año, (y genera ingresos por 1,7 billones de dólares) que el mundo quede desconectado en buena parte, con pasajeros varados en diferentes aeropuertos es apocalíptico[2].
En cualquier caso, la industria turística ha sido uno de los primeros sectores económicos que ha sufrido el impacto del coronavirus. La asociación empresarial World Travel & Tourism Council estima que la pandemia podrá causar la desaparición de 50 millones de puestos de trabajo[3].
El cierre de hoteles, la suspensión de la mayoría de los vuelos, el cese de las líneas de cruceros y las crecientes prohibiciones de viajes globales ha tenido un catastrófico ‘efecto dominó’ que impacta a un gran número de proveedores en todo el mundo, según el WTTC, que recuerda que las pymes son “especialmente vulnerables”.
De hecho, la pandemia provoca que las empresas, tanto grandes como pequeñas, “se vean obligadas a romper sus planes a tres años y a centrarse en una lucha a tres meses por la supervivencia”, dice Gloria Guevara, presidenta del WTTC.
A pocos días del 26 de abril, fecha en la que se podría levantar parcialmente el estado de aislamiento social y económico obligatorio, se mantiene un hermetismo y conforme al contexto mundial del turismo, solo se confirmaría la peor crisis del sector económico del turismo a nivel mundial, nacional y regional.
El presente 2020, representada un reto histórico único y sin precedentes, para el gobierno central, regionales y locales y para todo el sector empresarial en su conjunto, de establecer lineamientos que logren mitigar los daños económicos en el sector turístico, promoviendo políticas (turismo rural comunitario[4]) y normas (administrativas y tributarias) que puedan dinamizar la industria turística el 2021, con altos estándares de seguridad y nuevas prácticas que nos imponen el post covid-19, debemos proseguir en esta guerra, primero en nuestro territorio y luego ante el mundo, el turismo será el sector que seguirá en pie de lucha a fin de no desaparecer y recuperar la Marca Perú. Hoy más que cualquier otra época del tiempo se requiere el liderazgo del capital humano, que pueda gestionar esta crisis generado por Covid19 en los diversos aspectos económicos (sobre todo sector turismo), político y social mundial, nacional, regional y local.
[1] Cuán fuerte será el covid-19 en las actividades económicas. En: Gestión. https://gestion.pe/economia/empresas/cuan-fuerte-sera-el-impacto-del-covid-19-en-las-actividades-economicas-noticia/?ref=gesr
[2] Ver: El turismo se hunde en una crisis sin precedentes. La Nación – Argentina. https://www.lanacion.com.ar/turismo/el-turismo-se-hunde-crisis-sin-precedentes-nid2343169
[3] Temas de portada Hosteltur. La resilencia del turismo en su hora mas dura. https://www.hosteltur.com/135619_la-resiliencia-del-turismo-en-su-hora-mas-dura.html
[4] Frente a esta situación de crisis económica del sector turismo, una alternativa viable se encuentra representada en la creación de emprendimientos de Turismo Rural Comunitario, que será materia de un próximo artículo.




