Como todos los años los centros poblados de Utao y Tambogán (distrito de Churubamba) celebran el Carnaval Tinkuy, en honor a la victoria de la Revolución de 1812 que inició un 22 de febrero cuando los indios de Pillao, Acomayo, Santa Maria del Valle, Malconga, Pachabamba, Pomacucho y Churubamba marcharon hacia Huánuco, al llegar al puente Huayopampa sobre el río Huallaga, comienzan a tomar posición y se enfrentaron a los españoles, logrando cruzar el puente y tomar la ciudad.
Al término de los enfrentamientos, los sobrevivientes regresan a sus pueblos. Los de Utao regresaron a sus tierras haciendo su entrada triunfal un martes de carnaval, desde ese entonces se estableció esta representación como una tradición anual.
“Todos después de participar en la revolución regresan, en el camino recogen frutas, entre estas las naranjas. Y llegando a casa de alegría empiezan a festejar con naranjas”, menciona Eli Mego presidente de la comunidad campesina de Utao
Después del inicio del carnaval, cada miembro de la iglesia dona naranjas para la guerra sin tregua, en la que varones, mujeres y niños conmemoran una de las primeras gestas libertarias del Perú en busca de la independencia de América. 5 miembros de la iglesia (tesorero mayor, escribano, regidor, teniente gobernador y fiscal) entregan un promedio de 2 sacos de naranjas cada uno.
Después del almuerzo, cada autoridad entrega a los bailarines una cantidad de naranjas como armas. Más tarde, el regidor y el fiscal serán los encargados de tirar las naranjas desde el campanario. Con el repicar de las campanas inicia la lucha entre mujeres (patriotas) y varones (españoles). Acompañados siempre de una orquesta musical que, con violín, arpa y la voz de una mujer dan vida a la fiesta.
Los pobladores cambiaron las naranjas por las piedras, hondas y huaracas. Las mujeres usan todos los medios naturales posibles para la lucha. (ají, coronta y ceniza), es quizás por ello que siempre triunfan.
“Las mujeres usamos ponchos en señal de victoria, las flores rojas simbolizan la sangre derramada por nuestros héroes”, manifiesta doña Gumersinda Luna compositora del tema emblemático de esta tradición: el “Yuquish utawino”, interpretado actualmente por la cantante Kesia Rivera.
Tambogán y Utao pueblos guerreros que lucharon en defensa de sus tierras y por la liberación de nuestros pueblos. Después de tanto derramamiento de sangre en nuestra patria y después de muchos años, nuestros héroes olvidados han regresado a la memoria de sus habitantes, valientes y orgullosos.




