40 años de la memorable escena de Travolta y Jamie Lee Curtis

Por Augusto Leguía

“Perfect” (1985) se ha convertido en una película de culto ochentera y de difícil acceso en la internet, debido a que la inteligencia artificial no está dando chance a la piratería digital y está sacando toda película de los recovecos del ciberespacio, dejando a los cinéfilos sin dónde ver los largometrajes que sería imposible conocer sin el internet.

Sin embargo, la resistencia humana sigue buscando la forma de evadir los software de última generación y subir películas “viejitas” para el deleite de millones amantes del cine, pero es increíble lo difícil que ahora es ver películas que hace diez años uno podía mirar sin culpa en la internet, ya que los links de las páginas web que compartíamos con los amigos de la universidad ahora están cerrados y en algunos casos están prácticamente “desmanteladas” – sin las películas de culto que se ufanaba en tener en su cartelera ilegal-.

“Perfect” (1985) es una comedia estadounidense, ambientada en los setentas, protagonizada por dos capos del cine de aquella época, John Travolta y Jamie Lee Curtis, sí, la misma que interpretó a la esposa del espía ultra secreto Harry Tasker (Arnold Schwarzenegger) en la película “Mentiras verdaderas” (1994).

En esta cinta, Travolta interpreta a “Adam”, un joven e intrépido periodista de la revista Rolling Stone, quien convence a su jefe para viajar a Los Ángeles (EE.UU.) y buscar entrevistar a un empresario acusado de ser el cabecilla de una red de traficantes de drogas, durante su juicio. Sin embargo, no lo consigue.

A pesar de su terca insistencia de tener una declaración exclusiva, incluso le hace leer un cartel pidiéndole la bendita entrevista, que Adam levanta cuando estaba siendo interrogado por el juez, el empresario se niega hablar.

En eso, Adam echa a rodar su segundo plan: escribir una crónica rosa sobre el pasatiempo de la juventud de los setentas para mantener contento a su jefe y prolongar su estadía en Los Ángeles, mientras que continúa haciendo pesquisas y entrevistando testigos sobre el mediático caso inicial.

Por lo tanto, decide adentrarse y conocer de primera mano lo que pasa en uno de los gimnasios más populares, The Sports Connection. Lugar donde concurren decenas de jóvenes todos los días para participar de la clase de la instructora de aeróbicos “Jessie” (Jamie Lee Curtis), una exnadadora que tuvo una furtiva aventura con su entrenador en los primeros años de su juventud.  

Al viejo estilo del nuevo periodismo, Adam con libreta en mano se asoma a la cotidianidad de los gimnasios y conoce la otra cara de la juventud de aquella época que se siente agobiada por su apariencia física y busca a toda costa la perfección. En ese trajinar, conoce a Jessie, la entrenadora discreta que llena salones a punto de estiramientos y aeróbicos.  Desde un inicio, Jessie no desea colaborar con el trabajo de Adam, no obstante, entre desplantes y gimnasia nace el amor entre los protagonistas.

Asimismo, hace unos años se hizo viral una escena memorable de la película, donde Jamie Lee Curtis – la versión más joven que he visto- y Travolta realizan movimientos de gimnasia de alto voltaje, donde las ondulaciones de pelvis y caderas debieron haber enrojecidos las cámaras.

En adelante, Adam sortea sus propios lineamientos profesionales, una de ellas no acostarse con sus entrevistadas, porque, según él, afecta en los trabajos que él realiza como periodista. Pero también en incumplir con las promesas que hace a sus entrevistados, aunque eso lo lleva a la cárcel.

Aun así, ambos inician un amorío que tambalea debido a un antiguo conflicto que Jessie tuvo con un periodista y que le arruinó su carrera.

No quiero spoilear más la película para los lectores que deseen verla este fin de semana que se viene, pero me dejó pensando sobre la acertada reacción que tuvieron los “afectados” por la crónica que se publicó en el Rolling Stone con el nombre de Adam, aunque él no fue quien lo escribió.

Uno podría pensar que las personas que entrenan en gimnasios y consumen anabólicos tienen reacciones violentas, pero no es del todo cierto, y eso se dejó ver en la película, ya que, pese de sentirse ofendidos por las descabelladas afirmaciones de la crónica, donde tilda a una chica como la “pieza más usada” en el gimnasio, sin embargo, los afectados no acometieron contra Adam tras la publicación de la revista. “Perfect” es una joyita que ha envejecido bastante bien y este año cumple 40 años.