La construcción de la Carretera Interoceánica del Centro, proyectada desde el año 2001 para unir el puerto de Chancay con el Atlántico atravesando Huánuco, Pasco, Ambo y Puerto Inca, continúa siendo un proyecto inconcluso después de 24 años de espera. El hecho fue cuestionado por Heber Huaynate Bonilla, presidente del Comité Cívico de Ejecución de la obra, quien sostuvo que la demora constituye un reflejo de la “incapacidad y falta de visión” del Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC).
Dirigente denuncia ausencia de visión política
Según explicó Huaynate Bonilla, la carretera no solo tendría un impacto directo en la conectividad de regiones como Huánuco y Pasco, sino que también representaría un eje estratégico para la integración del Perú en el escenario internacional. El dirigente manifestó que la interconexión de los océanos Pacífico y Atlántico fortalecería las rutas de comercio exterior y permitiría al país competir en mejores condiciones frente a proyectos que otras potencias ya impulsan.
“El mundo está globalizado, tecnificado y avanzado en ciencia y tecnología. En ese contexto, es urgente que esta vía se haga realidad. No se trata solo de favorecer a Lima o Huánuco, sino de beneficiar a todo el país”, declaró Huaynate. Además, sostuvo que la falta de decisiones concretas de los gobernantes, incluida la presidenta de la República, ha frenado durante años una obra considerada vital para el desarrollo nacional.
Deficiencias en el expediente técnico
Uno de los puntos más controvertidos señalados por el dirigente fue la existencia de observaciones en el expediente técnico del tramo tres de la carretera, que va desde Chacallán, en la provincia de Daniel Alcides Carrión (Pasco), hasta Ambo. Huaynate Bonilla afirmó que el documento presenta deficiencias en materia ambiental, lo cual, según sus palabras, demuestra un desconocimiento de la normativa por parte de Provías Nacional y del propio ministerio.
“Se nos ha informado que el expediente tiene fallas ambientales, y es increíble que tantos profesionales en el MTC y Provías no se den cuenta. Esto es negligencia. Necesitamos que se pongan la mano al pecho y trabajen con responsabilidad”, expresó. Asimismo, calificó la situación como una postergación al progreso de los pueblos de la región, al advertir que el país continúa sin aprovechar su ubicación geográfica para convertirse en un punto clave de conexión internacional.
Postergaciones constantes generan desconfianza
Huaynate también denunció que la entrega del expediente técnico definitivo, prevista inicialmente para agosto, fue pospuesta para octubre, lo que, a su juicio, constituye un patrón reiterado en el MTC. El dirigente afirmó que la población observa con frustración cómo los plazos se dilatan indefinidamente, sin que exista una fecha clara para iniciar la obra.
“Ya nos habían anunciado que en agosto entregarían el expediente del tramo tres, pero ahora nos dicen que será en octubre. Estas dilataciones son usuales en el Ministerio de Transportes, y eso refleja una falta de seriedad en la gestión”, señaló. El representante del comité agregó que este tipo de retrasos minan la confianza de la ciudadanía en las instituciones, pues la demora supera ya dos décadas sin resultados tangibles.
Exigen medidas desde el Ejecutivo
En su calidad de presidente del comité, Huaynate Bonilla hizo un llamado a las más altas autoridades del país para que prioricen la culminación de la vía. Según indicó, es indispensable que se contrate a profesionales calificados y que la presidenta de la República adopte medidas firmes para asegurar la ejecución del proyecto.
“El pedido que hacemos en nombre de los pueblos es que nuestra gobernante tome decisiones claras. Que contraten profesionales eficientes y que no se siga repitiendo esta cadena de postergaciones”, expresó. Para el dirigente, el país está perdiendo una oportunidad histórica de crecimiento, al no consolidar un corredor logístico que podría posicionar al Perú como un puente comercial entre los océanos.
El dato
La Carretera Interoceánica del Centro fue concebida como un proyecto de gran alcance, capaz de dinamizar las economías regionales, reducir tiempos de traslado y abrir nuevas posibilidades para la exportación. Sin embargo, tras 24 años de espera, el plan sigue limitado a expedientes técnicos inconclusos y a promesas oficiales que no se concretan.




