192º. ANIVERSARIO DE LA BATALLA DE JUNIN

Por: Wiliie Morón Fonseca

Esta tarea de investigación, es fruto de nuestra acuciosidad periodística; de todo ello que hace más humana y simpática la ciencia de recordar, como evidencia de esto tenemos su milenaria y fecunda historia andina. En el vasto escenario de las “Pampas de Chacamarca”, donde sellara la Independencia del Perú. La Prov. de Junín, todavía queda envuelto en las tinieblas del tiempo. Existe un imponente monumento erigido en los mismos campos donde se libró el más importante de las batallas que están escritos en los libros.
La caballería del Perú se cubrió de gloria el 6 de agosto de 1824 en la pampa de Junín, en la célebre batalla en la que derrotó a las fuerzas españolas sin disparar un solo balazo. Al pie del obelisco que conmemora esa gesta y que en 1924 levantó Cerro de Pasco Corporation, se rinde homenaje a los patriotas caídos en aquella fecha, se recuerda con una memorable ceremonia.
Sin Bolívar el Perú no se hubiera independizado en 1824. Pero sin él Perú hubiera sido más grande y fuerte. Bolívar sacrificó, expolió, engañó y cercenó al país a tal extremo que ninguna otra nación latinoamericana jamás llegó a pagar por su independencia lo que el Perú pagó por la suya, tampoco estuvo en tanto peligro de perder aún más. Sin Bolívar nuestra independencia hubiera demorado unos años. Bolívar logró la victoria de 300 años de colonialismo.
El 24 de marzo 1824, José Canterac, jefe del ejército realista dirige al coronel Bruno una nota pidiéndole se declare a favor del rey; pero él le contesta altivo exaltando la figura de Bolívar y negando a los españoles el derecho de posesión en América. En la batalla de Junín, las partidas de Terreros tuvieron la misión de contar la retirada a los realistas.
Cada año se lleva a cabo una solemne ceremonia cívica y patriótica en la que se rinde un cálido y emocionado homenaje a los que derramaron su sangre por darnos la libertad. Bolívar antesala a la Batalla permaneció en el hermoso y pintoresco lugar de Huácar, el 30 de julio 1824, emprende viaje a Huánuco, Ambo, luego Huariaca, para llegar a Cerro de Pasco, permanece en el histórico lugar de Rancas, los días 1 y 2 de agosto Bolívar pasó revista a su tropa y los arengó:
¡Soldados! Vais a completar la obra más grande que el cielo ha encargado a los hombres: la de salvar in mando entero de la esclavitud. ¡Soldados! Los enemigos que vais a destruir se jactan de 14 años de triunfos. ¡Ellos, pues, serán dignos de medir sus armas con las vuestras que han brillado en mil combates!. ¡Soldados! El Perú y la América entera aguardan de vosotros la paz hija de la victoria y aún la Europa liberal es contemplar con encanto porque la libertad del nuevo mundo es la esperanza del universo ¿La burlaréis? ¡No! ¡No! “Vosotros sois invencibles”
“Orgullo eterno del Perú” Librada el 6 de agosto de 1824, se ganó en gran medida debido a la inspiración del modesto ayudante Andrés Rázuri, natural de San Pedro de Lloc, quien, en momentos en que Simón Bólivar, ante la inminente victoria de los españoles, iba a ordenar retirada, conminó al jefe de la División Peruana Belisario Suárez: “Mi coronel es el momento de atacar”. Este, aunque no había recibido la orden del General el jefe, electrizado por la sugestión del ayudante, se lanzó a la lucha, causando desconcierto, y la consiguiente fuga de los realistas.
Canterac, dispuso su plan poniendo Húsares y parte de los dragones en batalla; en persona dirigió la carga de caballería. La suerte se volteó hacia el Perú tan inesperadamente, que Bolívar no creyó el primer informe de la victoria. La estrechez del terreno y la rapidez del movimiento hicieron que el escuadrón “Húsares del Perú” al mando de Isidoro Suárez estuvieron oculto.
La división peruana, denominada más tarde “Húsares de Junín”, desplegó un titánico esfuerzo, pues en la embestida sucumbieron 519 hombres, cifra en que vino a ser tanto como las bajas que tuvieron las divisiones de Colombia y Argentina juntas. Las partidas de Bruno Terreros, por su parte, recibieron la misión de hostilizar la retirada de los peninsulares. En esta batalla decisiva, pues, la iniciativa y el esfuerzo de los peruanos y las guerrillas caminaron bien.
A pesar de haber conformado la base del ejército de avanzada en la campaña de Junín, son pocas las referencias que se tiene de los guerrilleros. Esta es la razón por la que creemos oportuno dar a conocer quienes fueron los más destacados y la labor que cumplieron. Estos fueron: Francisco de Paula Otero, José María Guzmán, José María Fresco, Cipriano Peñaloza,…
Ellos tuvieron como misión específica: hostilizar a los españoles, recolectar víveres, arreglar caminos, boicotear alimentos a los realistas y, sobretodo, realizar servicio de espionaje.
“Valentía y férrea disciplina militar“ Al defender la noble causa de la libertad de nuestros hermanos. Esta victoria fruto del amor a la libertad, honra las páginas gloriosas de nuestra historia escrita con letras de oro inmaculadas, ejemplo y lección eternos para las generaciones futuras. En esta significativa fecha, recordamos la gloriosa “Batalla de Junín” hagamos un compromiso de luchar permanentemente por conseguir las metas trazadas en nuestras vidas, buscando la unidad, entre los hombres, la coordinación y la consolidación de nuestras acciones fue al obtener un efectivo triunfo de nuestros propósitos. ¡Resplandeciendo nuestra bandera!.
“Unidos siempre ganaremos por doquier la tranquilidad y la paz” El país ha cambiado en muchos aspectos y al mismo tiempo, hay otros en los que no. Pensaba que nacía “un tiempo nuevo” en nuestra historia y para nuestra democracia hoy creo que la promesa al futuro de este siglo XXI, necesita más que nunca ser defendida, reafirmada y enarbolada como única bandera ¡Viva la Patria! ¡Viva el Perú!.