El director ejecutivo de Salud Ambiental de la Diresa Huánuco, Aldo Villareyes Cariga, informó que se vienen realizando operativos de inspección sanitaria a piscinas en la ciudad de Huánuco, con el objetivo de verificar si el agua utilizada es apta para los bañistas. Según explicó, estas intervenciones se ejecutan de manera conjunta con la Fiscalía de Prevención del Delito y las municipalidades distritales de Huánuco, Pillco Marca y Amarilis.
Villareyes señaló que las acciones de fiscalización se desarrollan principalmente durante la temporada de verano, debido al incremento del uso de piscinas por parte de la población. Según declaró, la finalidad de los operativos es evaluar si los establecimientos cumplen con las normas sanitarias exigidas, especialmente en lo referente al tratamiento del agua y a la implementación de equipos técnicos de control.
El funcionario indicó que, como parte de este trabajo, se ha intervenido en los tres distritos mencionados. De acuerdo con su versión, ya se ha visitado un promedio de 20 piscinas, encontrándose que cerca de 12 establecimientos fueron cerrados debido a que no cumplían con los estándares sanitarios. Villareyes sostuvo que los cierres se aplicaron como una medida preventiva, debido a que se detectaron condiciones que podrían representar un riesgo para la salud pública.
Aldo Villareyes explicó que una de las principales observaciones encontradas durante las inspecciones fue que algunas piscinas no contaban con presencia adecuada de cloro en el agua, elemento considerado esencial para la desinfección. Según manifestó, este incumplimiento fue uno de los factores determinantes para proceder con el cierre de varios locales.
Además, indicó que se identificaron otras deficiencias técnicas, entre ellas la ausencia de equipos de recirculación, sistemas que permiten mantener el agua en movimiento y filtrarla adecuadamente. Según el funcionario, también se observó que varios establecimientos no contaban con un dosificador automático de cloro, ni con un medidor de caudal, elementos que —según dijo— son necesarios para asegurar que la desinfección sea constante y controlada.
Consultado sobre el tiempo que se otorga a los establecimientos para corregir las observaciones detectadas, Aldo Villareyes indicó que los plazos varían dependiendo del tipo de incumplimiento. Según explicó, el periodo general de subsanación se encuentra entre 15 y 30 días, debido a que muchas piscinas deben realizar gestiones administrativas y adquisiciones de equipos técnicos especializados.
Villareyes afirmó que estas observaciones implican inversiones técnicas, por lo que requieren tiempo para su implementación. En ese sentido, mencionó que los propietarios de las piscinas intervenidas han manifestado su disposición para subsanar las observaciones dentro del plazo que les fue otorgado por el personal técnico.
El funcionario sostuvo que este plazo es necesario porque los sistemas de recirculación y los dosificadores automáticos no se instalan de inmediato, ya que requieren compra, transporte y montaje. Asimismo, reiteró que la finalidad del operativo no sería sancionar de manera inmediata, sino garantizar que los establecimientos cumplan con las normas y no representen un riesgo para la población.




