YALPAYNINCHIKTA SHIMPASHTIN (trenzando nuestra memoria)

        Por Israel Tolentino (pintor)

Es el título de la exposición antológica de Antonio Paucar (Huancayo, 1973) que bajo la curaduría de Jorge Villacorta y Martín Ugaz se inauguró el 24 de este mes en la sala Germán Kruger Espantoso del Instituto Cultural Peruano Norteamericano (ICPNA) en Miraflores-Lima, sumando las palabras de Alfredo Márquez, artista con autoridad: Considero que Antonio Paucar, es uno de nuestros más grandes artistas vivos en plenitud creativa y productiva.

Cuando se mira las estrellas, en esas noches que solamente el cielo serrano puede ofrecerte, uno se queda meditando en esa infinidad de señales y se pregunta mucho: ¿Qué será de mí en los próximos cinco años?, ¿En qué lugar estaré viviendo? ¿Qué personas conoceré?

El 2014, en un soñado cambio familiar, Elita, Fátima y yo, llegamos a vivir a Chacas, entre los nevados, a 3400 msnm. En la única remesa de diarios me llegó, en la sección Luces, de El Comercio una portada que llamó mi atención: Antonio Paucar realizaba una demostración de su trabajo en la Escuela de Bellas Artes de Lima, desde ese momento, su nombre me sonó familiar y algo en esa lectura de la noticia, decía que alguna vez lo conocería y seríamos amigos.

El 2018, el viaje nos llevó a Huácar, pueblo de nuestra infancia y encontramos un nuevo lugar para Bernadette, recién nacida. A 2000 msnm. Un clima primaveral. Los vínculos con Lima y el arte se incrementaron, aproveché el año sabático para completar cursos para el grado de bachiller, así, bajaba cada fin de semana a Lima. Conocí a Juncalí Duránd, con quien entre nuestras charlas, hablamos de Antonio, en esa estancia de cursos, trató en varios momentos, que pudiéramos coincidir. El año se fue y la oportunidad del encuentro. Antonio es inubicable, alguna vez en Aza y otras en Berlín u otro lugar del mundo. El planeta continuó girando, como sabe hacerlo. Otra vez, el 2020, una señal cruzó el cielo de Huánuco, una propuesta de exponer en el Lugar de la Memoria (LUM) en esa lista estaba Paucar. Con todo lo que involucraba la pandemia, el distanciamiento social, hacía imposible el encuentro entre los expositores. Llegó el tiempo de llevar la obra y montarla, fue en esa mañana del 2 de noviembre, que los astros que habíamos visto desde distintos lugares del planeta se alinearon, bajo la grandeza de Tupac Amaru y Micaela Bastidas. No hubo café, mesa, ni silla, solamente el ajetreo y la preocupación del montaje. Cada uno se fue en un taxi, en sentido contrario, tras de nosotros y nuestros paquetes la oscuridad perdiéndose en el mar peruano. Quedó el número telefónico y la promesa de encontrarnos en un pueblito serrano, Aza o tal vez Tomaykichwa. Estamos 24 de enero del 2022 y con Antonio hemos andado y secado muchas cervezas, conoce lugares y amigos en Tomaykichwa y Huánuco tanto como yo y parte de esta hermosa muestra antológica inaugurada recientemente, lleva algo de Huánuco en sus paredes.

Terminó, compartiendo algo que los curadores han escrito: Trenzando nuestra memoria es un organismo ritual, un ejercicio corporal de afuera hacia adentro y viceversa… Antonio Paucar, artista peruano que radica intermitentemente entre las ciudades de Berlín y Huancayo, nos entrega uno de los discursos más integradores y contemporáneos filtrados desde el cuerpo como plataforma y todo lo que articula un excepcional display de origen andino, que se disuelve de localismos y se interna universalmente en una oración visual única, que se presenta por primera vez en la ciudad de Lima en un conjunto vital y permanente que nos involucra todos como testigos de nuestro tiempo.

Antonio tiene cariño a Huánuco, esperemos, sirva ese vínculo para compartir sus experiencias con jóvenes artistas locales.                   

 

  Amarilis, 2022  Israel Tolentino (pintor).