VAMOS, NEGRITOS

Arlindo Luciano Guillermo

En educación, como en todo lo que se hace con propósito y organización, se mide por resultados las actividades planificadas. No solo logros académicos e intelectuales, sino también evidencias de talentos y competencias de los estudiantes y logros institucionales y artísticos. Recientemente (lunes 25 de noviembre, en Real Plaza) la I.E.P. La Divina Misericordia presentó el CD que contiene un alegre y melódico villancico de autoría de Pelo D’Ambrosio, el más exitoso músico, compositor y cantautor huanuqueño, cuya trayectoria está hecha de perseverancia, mirando siempre al objetivo deseado, pasión a prueba de fuego y dedicación sacrificada. Lejos de ti es la canción que más versiones tiene, en la historia musical de Huánuco, después de El cóndor pasa.

Hace correctamente la Divina Misericordia, 22 años de servicio educativo a la comunidad huanuqueña, al acoplar acertadamente las competencias artísticas e identificación de talentos para el canto, la música, el baile y la poesía al currículo de competencias lingüísticas, matemáticas y de identidad nacional y regional. Es un gran mérito que debemos (saber) reconocer públicamente con justicia, sin mezquindad. De este modo pondremos en práctica la cultura del reconocimiento. “Este villancico es el rescate de la tradicional danza de Los negritos y la adoración del Niño Jesús”, dice, muy emotivo, el profesor y empresario Pedro Palomino Lozano, director de La Divina. 

Alegra de sobremanera, la presencia de Pelo D’Ambrosio en las instituciones educativas. Allí los estudiantes lo ven de cerca, pueden sentir su presencia física a pocos centímetros y compartir su fama conseguida a puño limpio. Pelo D’Ambrosio es un referente motivador de logro concreto en la vida, con esfuerzo, “chamba irrenunciable”, generando novedades y poniendo un valor económico al trabajo del artista. En los colegios que visitó (La Divina y el Roosevelt) exhortó a los estudiantes a “luchar por lo que creen; ponerle pasión en lo que haces es la clave del éxito. Todo se logra con sacrificio y perseverancia. Nada cae del cielo. El arte no se regala.” 

El Coro Misericordiano en 2015 grabó el CD titulado Ángel hermoso, dirigido por Abel Paulino, vientista de la banda musical de Mito Ramos. Contiene 15 melodías diversas, con énfasis atinado en la música tradicional huanuqueña, que incluye a notables compositores (José Zevallos, Wilde Palomino, Ubaldo Fernández, Mito Ramos), célebres canciones huanuqueñas como Ángel hermoso, Cariñito mío, Huanuqueño por ti, Mensaje a Tingo María, Soldado guerrero, que exalta, esta última, el heroísmo y la inmolación de Leoncio Prado, hijo de Mariano Ignacio Prado, dos veces presidente el Perú (1866, 1879). En la voz de los niños, estas canciones resuenan en el espíritu de los huanuqueños, fortalecen la identidad cultural y garantizan, sin duda, la práctica de nuestras tradiciones y costumbres por varias generaciones.      

Este 2019 La Divina se propuso grabar dos piezas musicales imprescindibles en la cultura huanuqueña: Los negritos y El cóndor pasa. Ambas melodías están impresas, indeleblemente, en el ADN cultural de los huanuqueños. Desde la concepción escuchamos la “música de los negritos”, cuando nacemos, en vez de dar alaridos, decimos, “chin kata chin”, desde la infancia hasta cuando morimos bailamos como negritos o corochanos. El villancico Vamos, negritos (sin omitir la coma de vocativo) es el segundo proyecto musical de La Divina. Los niños del Coro Misericordia, dirigidos por Miguel Dueñas Acuña (vientista de Pelo D’Ambrosio), cantan con devoción al Niño Jesús. Este coro angelical aviva el sentimiento huanuqueño y motiva a valorar nuestra más grande carta de presentación cultural: Los negritos y la devoción al Niño Jesús. Las grabaciones del video se hicieron en el Santuario de la Virgen María Causa de Nuestra Alegría en Las Pampas y en la Casa Hacienda de Andabamba. Ambos escenarios son altamente simbólicos: la devoción al Niño Jesús y los orígenes de la danza de Los negritos. Las letras y arreglos les corresponden a Pelo D’Ambrosio y Miguel Dueñas; mientras que las inmortales melodías de Los negritos es patrimonio de Huánuco. En esencia, el relato del villancico es una invitación a los “negritos” para la adoración del Niño Jesús. Es notorio el habla gutural del corochano, el paisaje impresionista y bucólico de Las Pampas y Andabamba. Resplandece el cotón barroco, el tintineo inocente de la campanilla, la clásica coreografía de los negritos, instrumentos afroperuanos (cajón), nativos (quena, zampoña) y europeo (guitarra, charango, saxo). El siguiente video es El cóndor pasa, que será una gran contribución al acervo musical de Huánuco.  

No se ama lo que no se conoce. Para amar las tradiciones y costumbres de Huánuco tenemos que conocerlas, vivenciarlas solo o colectivamente, apreciarlas, defenderlas, valorarlas y sentirnos orgullosos de pertenecer a un pueblo de cultura e historia milenarias, que se remonta a las pinturas rupestres de Quillarumi y el Hombre de Lauricocha, continuó en Kotosh, hasta llegar al Huánuco de hoy. Las instituciones educativas se empoderan en el “mercado educativo” por los resultados. La promoción y difusión de la cultura huanuqueña es un gran logro, concreto, medible, admirable. La Divina Misericordia, con Vamos negritos, nos da una lección coherente: el conocimiento científico tiene que estar acompañado cercanamente por la identidad cultural; no se excluyen ni repelen. Ahora disponemos de un villancico festivo para esta Navidad.