Solo con protestas se logran reivindicaciones

Los obreros de la Municipalidad Provincial de Huánuco, mañana, 1 de junio, acatarán un plantón exigiendo el cumplimiento de una serie de compromisos por parte del alcalde José Luis Villavicencio. 

Según el dirigente, el alcalde ha estado evadiendo los últimos cinco meses reunirse con el sindicato, con el fin de solucionar los problemas pendientes.

Esta situación es preocupante, porque paralizarían no únicamente los obreros de limpieza pública y recojo de residuos sólidos, sino también el personal de serenazgo que brinda cierta seguridad a la ciudadanía. Asimismo, el personal del camal, el cual es el único camal autorizado en la ciudad. 

El dirigente denunció que la comuna les exige cumplir con los uniformes, equipos de protección personal (EPPs), tales como son mascarillas, guantes, botas, sin embargo, el municipio no se los provee. 

Dijo también que no se les reconoce sus derechos de pago, a pesar de que les corresponde. Es el caso del beneficio de Compensación por Tiempo de Servicios (CTS), que no se les está reconociendo, según el dirigente. 

Si bien es cierto que todo esto depende del tipo de contrato firmado con la institución, imaginamos que debe haber algún compromiso por parte del alcalde para ofrecer estos incentivos, los cuales evidentemente no está cumpliendo. 

Se debe tener en cuenta que los obreros, como los trabajadores de limpieza, son los que hacen un trabajo mucho más pesado que todos y es el menos reconocido económicamente.

No es nada fácil la manipulación de todos los inservibles, es decir, la basura. Peor aún que tengan que realizar dicho trabajo sin guantes, sin tapabocas, sin la indumentaria adecuada. Cuya situación los expone mucho más a enfermedades y riesgos propios del trabajo.

Son 300 trabajadores afiliados a este sindicato que reclaman justicia y reivindicación de sus derechos.

Una de las grandes falencias de la mayoría de las autoridades es manejar las instituciones de manera política y no técnica. Obviamente, esto lo hacen para utilizar los recursos de la institución a su favor y conseguir beneficios. 

Lamentablemente, esto se ha hecho siempre, y a vista y paciencia de los operadores de justicia. Pero que terminan pasando desapercibido o, lo que es peor, que la gran mayoría de la población se ha acostumbrado a ello y lo ve de forma normal.