Sobrino de Alvarado hace caso omiso a notificaciones sobre vivienda de ancianos

La pareja de ancianos Elisa Leiva Soto de Arbieto y Félix Arbieto Jauregui exigen justicia por el perjuicio a su vivienda que está causando su vecino Romel Alvarado Loarte, sobrino del gobernador regional, Juan Alvarado.

En una edición anterior, los agraviados denunciaron que el sobrino del gobernador está perjudicándolos con el fin de que su vivienda colapse y se pueda adueñar de ella, puesto que colocó un tanque de agua al costado de su pared, pero éste está malogrado, lo que hace que rebalse el agua e ingrese a la casa de los Arbieto Leiva, perjudicando sus paredes y cimientos.

El señor Felix Arbieto aduce que su vecino Romel Alvarado lo hace a propósito con la finalidad de que la casa de ellos colapse y, posteriormente, pueda adueñarse de ella.

Ante estos hechos, la pareja de ancianos denunció al sobrino del gobernador por daños y perjuicios, pero pese a las advertencias y recomendaciones de la Fiscalía de Prevención del Delito y la Municipalidad de Huánuco, el excandidato al gobierno regional no hace caso al mandato de las autoridades.

“Juan Romel Alvarado Loarte no acata las ordenes de la Fiscalía de Prevención del Delito, de la oficina de Riesgos y Desastres de la Municipalidad de Huánuco, quienes han solicitado que debe arreglar su tanque de agua y hace caso omiso con la finalidad de seguir perjudicando mi vivienda de seis pisos”, expresó la señora Elisa Leiva Soto de Arbieto.

El último documento remitido por la municipalidad data de fecha diez de diciembre de 2021, donde hacen conocer a Romel Alvarado Loarte del estudio de riesgos y desastres de la vivienda de sus denunciantes, en el cual se llega a un resultado de peligro de colapso, arrojando un cálculo cualitativo de riesgo alto y donde se le exhorta a tomar medidas correctivas de arreglar el tanque de agua o, en su defecto, cambiarlo de lugar, pero ante estas advertencias y recomendaciones nunca hizo caso.

Los ancianos apelan a que las autoridades hagan cumplir sus ordenanzas a fin que no haya alguna desgracia, si la vivienda afectada llegara a colapsar.