Orlando Campos: “Nuestra solvencia moral son las mejores credenciales”

Corresponsal: Marino Garcia Ledesma

Soy de las personas que hacen honor a su palabra y a su compromiso, la población me conoce, mis estudiantes y colegas conocen mi trayectoria. En ese sentido, asumo este gran compromiso de enfrentar frontalmente la corrupción en la UNDAC. Sobre todo comprometerme en su engrandecimiento, en su desarrollo. 

Nos dice Orlando Campos Salvatierra, candidato de Innovación Universitaria a la rectoría de la universidad pasqueña. 

A continuación la conversación que sostuvo con este diario.     

¿Por qué el interés de ser rector?                                                                  

El interés cruza por ponernos al servicio de la universidad y sobre todo enrumbar para que la UNDAC sea reconocida por la sociedad en los próximos cinco años. Por su nivel y su calidad. Además, lograr una universidad posesionada con liderazgo a nivel nacional e internacional. Ese es mi interés. Los foráneos que administraron la UNDAC hicieron mucho daño a la institución. 

¿Quiénes integran su equipo son pasqueños?

Somos pasqueños, la única lista de pasqueños, el doctor Ladislao Espinoza, que va al Vicerrectorado Académico, es del distrito de Vilcabamba, la doctora Edith Luz Zevallos Arias, que postula como vicerrectora de Investigación, es cerreña, investigadora acreditada por CONCYTEC, y yo que provengo del distrito Santa Ana de Tusi. Los 3 somos pasqueños.

Coméntenos del equipo que le acompaña. ¿Algunos afrontan denuncias por actos de corrupción?

En nuestro equipo, ninguno está involucrado en actos de inmoralidad, de corrupción, o de malos manejos, la trayectoria académica y nuestra solvencia moral son las mejores credenciales para tener que decir con mucha autoridad, que nosotros no tenemos ningún pasado que nos pueda comprometer.

¿Cómo combatirá la corrupción enquistada en la UNDAC?

Somos conscientes que la corrupción es uno de los males enquistados en todo el aparato estatal y también en la universidad. Debemos enfrentarla frontalmente, una institución académica como la universidad y sus autoridades, no pueden estar inmiscuidos en actos de corrupción, son asuntos censurables, detestables y nosotros sí vamos a enfrentarlo. Emprenderemos una política de lucha frontal contra la corrupción.

¿Pero muchos trabajadores nombrados siempre ocupan estos cargos de confianza?

Ante esta situación, donde no solo hay funcionarios, sino también autoridades y docentes, que están involucrados en actos de esa naturaleza, pues tienen que asumir sus responsabilidades y vamos a exigir al Poder Judicial, que actúe con celeridad para determinar responsabilidades, sean éstas penales, civiles o administrativas. 

¿Tendrá mano dura para luchar contra la corrupción?

Tenemos la autoridad para hacerlo, lo hicimos en la escuela de postgrado, ordenamos esta escuela y gracias a eso hemos logrado la credibilidad de muchos profesionales y hemos dejado con mejor imagen la escuela de postgrado.

Algunos de sus contendores plantean modelos mentales prospectivos ideados artificialmente. ¿Usted qué les diría? 

Sería interesante la propuesta, sin embargo, quienes lo proponen cuando menos tenían que haberlo demostrado en el espacio en el que se encontraban. Soy respetuoso de las distintas propuestas de colegas míos, sin embargo, pienso que además de tener un plan de trabajo, un plan de gobierno que puede ser excelente, es quien garantiza esto. Efectivamente, se va a cumplir. Para eso es importante que la comunidad universitaria, indague quienes son las personas que lideran estas propuestas, pienso que la trayectoria y el pasado es la mejor carta de presentación para cualquier persona que aspira a ser rector de la universidad. 

¿Qué invocación haría a la comunidad universitaria?

Los docentes, administrativos y estudiantes deben pensar en la universidad, el mayor logro que se tuvo fue el licenciamiento, que pudo haber marcado una nueva etapa dentro de su historia, pero lamentablemente esto retrocedió. Ante una situación así, hago la invocación. Todos hagamos un esfuerzo para salir de esta situación, pensemos en la universidad como una institución reconocida por su nivel y por su calidad dentro de la sociedad. La universidad se alejó de la sociedad muy a pesar de que la sociedad fue la gestora de esta institución. Hay necesidad de que la universidad sea una institución académica con compromiso social, que debe constituirse en el soporte del desarrollo del país, en un espacio donde se reflexione y se propongan alternativas frente a las grandes necesidades que aquejan a la sociedad.