“Negritos de Huánuco”, Patrimonio Cultural de la Nación

Texto y fotos: Iraldia Loyola

A lo largo y ancho de nuestro país, la danza de Los Negritos es una de las manifestaciones culturales con mayor representación. Este género tiene versiones muy diversas en sus diferentes presentaciones, dependiendo del sentido de la representación, lo cual deriva a su vez de las coordenadas históricas de cada tradición local y regional. 

Una de las danzas más cultivadas y arraigadas nacidas en el Valle del Pillco es la danza de Los Negritos de Huánuco, danza que con el pasar de los años se ha convertido en tradición familiar que ha sido heredada de generación en generación.

El 7 de julio se cumplió un año de que esta importante danza fuera declarada Patrimonio Cultural de la Nación, con Resolución Viceministerial N° 000166-2021-VMPCIC/MC, entregada en ese entonces por el presidente de la República, Francisco Sagasti.

Las cuadrillas de Los Negritos de Huánuco tienen un papel protagónico en la Festividad del Niño Jesús, que se celebra entre el 24 de diciembre (víspera de la natividad) y el 19 de enero. 

Esta festividad es conocida como “La navidad más larga del mundo”, ya que su duración se extiende alrededor de 27 días festivos, en la que más de 150 cuadrillas recorren las calles llenando de alegría y color no solo la ciudad, sino también algunos distritos de la provincia.

Esta es la época favorita de los niños, quienes son los más entusiastas seguidores. Las cuadrillas de negritos hacen su aparición con el pasacalle, desplazándose por las calles al compás de la banda de músicos. 

En la Plaza Mayor de la ciudad dan inicio a la sucesión de mudanzas, cuya variedad y complejidad demuestra la habilidad de los bailarines. 

Así danzarán en los días posteriores hasta el día de la despedida. Esta es la etapa final donde a ritmo de la banda, que interpreta el tradicional ayhualla, los danzantes y público recorren las calles tomados de la mano y bailando. En esta despedida se rompen las fronteras entre los bailarines y el público espectador, con lo que se pasa de representar una situación de servidumbre a otra de igualdad entre los miembros del conjunto y entre estos y el público.

Actualmente, esta festividad es organizada por los mayordomos (elegidos el año anterior), quienes contratan a las cuadrillas de Negritos, a las bandas de música, la comida y la bebida. Cada día de fiesta tiene un mayordomo distinto, que es reemplazado formalmente al finalizar el día, con el cambio o “trucay”.

Según los registros conocidos, las cofradías de los barrios de Huallayco Primero de enero y San Juan son las primeras de las que se tiene registro que organizaron las cuadrillas de Negritos. 

Esta forma de organización fue superada por el crecimiento urbano del siglo XX, siendo las cofradías del centro de la ciudad las únicas de corte tradicional que se mantienen hoy en día.

La danza de Los Negritos de Huánuco da paso a la celebración de fiesta de San Sebastián. Con él inician los tradicionales carnavales huanuqueños, que en décadas anteriores significaba la algarabía y alegría del pueblo. 

En esta temporada tenían lugar competencias de carros alegóricos, mulizas y otras actividades entre los barrios Paltos, San Pedro (pendencia), San Sebastián (de los dulces), San Juan (Cuchillo), Patrocinio y otros tradicionales.