Los profesores se sienten traicionados

Edgar Albornoz Hilario, dirigente del gremio magisterial, hizo pública su decepción contra el presidente Castillo y le pidió que no divida más al magisterio.

El ahora denominado Movimiento Magisterial Popular, antes Sutep, ha sido innegablemente dividido. Recordemos que el líder de este movimiento, Pedro Castillo, originó la división de los maestros formando su partido denominado la Federación Nacional de Trabajadores en la Educación del Perú (Fenate Perú). Qué curiosamente fue inscrita a las 24 horas de asumir el cargo de presidente de la República. Recordemos que el ministro de Trabajo en ese entonces, fue enormemente cuestionado por tener denuncias de irregularidades. Fue precisamente este ministro, quien se encargó de que esta agrupación sea inscrita y reconocida.

Curiosamente, el dirigente Albornoz no solo reclama una participación en el copamiento de las instituciones, sino también, en el nombramiento de subprefectos, pues se cree con derechos toda vez que trabajó en la campaña de Pedro Castillo.

Como es ampliamente público, la llegada de Castillo a la presidencia de la República ha sido gracias al magisterio. Por eso es que las bases, a nivel nacional y en Huánuco específicamente, demandan que sean consideradas para puestos dentro del Estado y cargos como de prefectos y subprefectos.

Este apoyo político, según el líder Albornoz Hilario, les da derecho también a proponer a sus allegados y colegas a ocupar cargos en cualquier institución del Estado. Ellos han acusado a la prefecta de Huánuco, Edith Ramírez, y a la viceministra del Midis, Maria Tarazona Alvino, de designar para estos cargos a personas que no han sido consideradas, ni recomendadas por las bases. Esto ha motivado a que sean tildadas de traicioneras.

Según Albornoz y otros dirigentes, la perfecta y la viceministra están copando los puestos de sus allegados y personas del partido Perú Libre en todas las instituciones del Estado.

Lamentablemente, siempre ha funcionado así nuestro sistema estatal. Partido que entra al gobierno, hace ingresar también a toda la gente que los apoyó, ya sea por favor político, compadrazgo, etc. Si bien es cierto esto está prohibido en la ley, el direccionamiento, sin embargo, se reclama abiertamente.

Por otro lado, nos hace ver que el maestro está perdiendo su esencia formativa, de educar a niños y jóvenes los valores. Y se entiende el deseo de algunos de estar permanentemente relacionados con la política, que definitivamente brinda mayores oportunidades de crecimiento profesional y económico, aún sin los conocimientos necesarios.