Los campesinos también se sienten traicionados

Los campesinos del país, al igual que los maestros, alzan su voz de protesta, pues también se sienten traicionados por el actual presidente Pedro Castillo. Según la revista de Hildebrandt en sus Trece, se están organizando a nivel nacional con todos los organismos relacionados con la agricultura y la ganadería en el norte, centro, sur y sierra del Perú.

Recordemos que Castillo también ofreció la segunda reforma agraria durante su campaña y después de ser elegido presidente, sin embargo, tampoco cumplió con su promesa.

Esta es la principal razón por la que estos gremios y asociaciones se están organizando para realizar una protesta nacional.

Asimismo, los ganaderos de la selva y la costa, al igual que los arroceros, se van a unir a esta protesta. No solo por las promesas incumplidas, sino también, por la grave crisis que viven y por los altos precios de insumos, que ponen en peligro la seguridad alimentaria de ellos mismos y del país entero.

Probablemente, la estrategia de Castillo sea la misma que con el magisterio, la de “divide y vencerás” y está buscando la división de los gremios agrarios para que justamente los destruya y no se vuelvan una amenaza para su gobierno.

Al sector Agricultura, Castillo ofreció tecnología, financiamiento, asesoramiento técnico y vías de comunicación hasta en los distritos más recónditos del país. Supuestamente, la finalidad era fortalecer el agro familiar, sin embargo, fue nada más un discurso cargado de demagogia pura, como sucedió con los maestros.

Obviamente, sus promesas de campaña y su discurso de docente del campo, le ayudó a que el campesinado votará masivamente por él.

Castillo demuestra ser mucho más hábil de lo que se creía. Se ha burlado, no solo de los docentes, sino también de los campesinos.

La historia repite nuevamente, tal y como se dio en la época republicana, cuando también se les ofreció mucho y no se les dio nada.

Al parecer, a partir del 15 de marzo, se realizarán las primeras movilizaciones contra Castillo, que por supuesto, entendemos que son justas. Sin embargo, si los agricultores van a una huelga nacional, ésta paralizará las actividades agrícolas y podría originar una gran crisis en nuestro país por culpa del presidente que ofrece y no cumple sus promesas.