Hito médico: Primer paciente con parkinson recupera movilidad gracias a neuroprótesis espinal

En un avance médico revolucionario, investigadores suizos han logrado corregir los trastornos de la marcha en un paciente con enfermedad de Parkinson mediante la estimulación de la médula espinal. El estudio, publicado en la revista Nature Medicine, detalla cómo Marc Gauthier, diagnosticado con Parkinson precoz, ha superado los retos de movilidad después de ser tratado con una nueva neuroprótesis.

Gauthier, quien comenzó a experimentar síntomas debilitantes a los 36 años, recibió inicialmente un generador de dopamina y un estimulador cerebral profundo. A pesar de las mejoras iniciales, los problemas de movilidad persistieron, llevándolo a caer frecuentemente y a sufrir bloqueos al caminar. El nuevo tratamiento, diseñado por un equipo de la Escuela Politécnica Federal de Lausana y el hospital universitario de la ciudad, implica la estimulación directa de la médula espinal, ignorando en gran medida la condición cerebral subyacente del Parkinson.

Este enfoque ha permitido a Gauthier recuperar una movilidad significativa. Después de un implante y un programa intensivo de rehabilitación en Suiza, ha podido volver a caminar y realizar actividades cotidianas sin temor. El dispositivo de neuroprótesis, que utiliza durante más de ocho horas al día, solo se desactiva durante el reposo o el sueño.

El éxito de este caso individual ha llevado al equipo de investigación a planear una segunda fase de prueba con seis nuevos pacientes, con el apoyo de una subvención de la Fundación Michael J. Fox para la investigación del Parkinson. El trabajo de este equipo promete no solo avances médicos sino también la esperanza de una mejor calidad de vida para los afectados por esta enfermedad neurodegenerativa.

El investigador español Eduardo Martín Moraud, parte del equipo, enfatiza la variabilidad del Parkinson y la necesidad de adaptar la terapia a cada individuo. Aunque los resultados son prometedores, el tratamiento aún está en sus etapas iniciales y se necesita más investigación para validar su eficacia en un grupo más amplio de pacientes.

Con el diseño de electrodos específicos en curso y la colaboración internacional en expansión, este enfoque innovador podría transformar el tratamiento del Parkinson, ofreciendo un renovado sentido de independencia y movilidad a aquellos que sufren la enfermedad.