Establecimientos que incumplan estándares de calidad serán cerrados por SuSalud

Establecimientos de salud con carencias de electricidad, agua potable, personal capacitado, que desechan sus residuos contaminados en los botaderos municipales o clínicas privadas que funcionan en locales construidos para vivienda, incumpliendo las normas de salud, son una constante en Huánuco lo que pone en riesgo la salud pública.
Estas deficiencias deben ser corregidas por las Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud públicos y privados que tienen hasta 2017 para mejorar su infraestructura y atención a los pacientes, o serán cerrados por la Superintendencia Nacional de Salud (Susalud). Así lo advirtió el superintendente adjunto de SuSalud, Gustavo Rosell de Almeida, quien junto a un equipo de SuSalud se reunió con funcionarios de la Diresa, EsSalud y la Sanidad Policial para evaluar la implementación del proceso de acreditación de la calidad de la atención que exige el cumplimiento de dos componentes: la mejora de la gestión de los establecimientos y la prestación de los servicios que garanticen seguridad en la atención de los pacientes.
Los locales privados por ejemplo funcionan con licencias que entrega el municipio cuando esto debe competer a la Dirección de Salud que antes debe verificar que la infraestructura cumpla las características que requiere un establecimiento de salud. En otros casos, las carencias de servicios básicos son evidentes. En establecimientos públicos no tienen motores para emergencias cuando se corta el fluido eléctrico o como ocurre con el Showing Ferrari que tiene problemas con la motobomba del sistema de agua.
Si bien el Estado mejora la infraestructura y equipamiento de los establecimientos de salud públicos, Rosell señala que falta mejorar las competencias de los profesionales de salud. Indicó que SuSalud desde 2013 realizó supervisiones para identificar los establecimientos que incumplen requisitos y tienen hasta diciembre de 2017 para realizar las adecuaciones necesarias para evitar el cierre.
Explicó que la Diresa se encarga de categorizar a los establecimientos que cumplan con equipamiento, infraestructura y recursos humanos. Para que sean acreditados por SuSalud las instituciones prestadoras de salud deben cumplir procesos que garanticen la calidad. “No solo deben hacer una cirugía sino cumplir los estándares de calidad como el procedimiento y conteo de gasas, no puede ocurrir que se quede una gasa en el interior de un paciente”, explicó.
Otro problema es el manejo de residuos hospitalarios contaminados. Son pocos los establecimientos que tienen equipos autoclave para esterilizar y triturar los residuos antes de desecharlos. El superintendente señaló que estos desechos deben arrojarse en un lugar específico y no en los botaderos municipales como se ha generalizado en todo el departamento, o contratar a una empresa especialista que se encargue de ello. Rosell señaló que es totalmente irregular que se arroje en los botaderos y advirtió que SuSalud puede multar a los establecimientos infractores.