EL BICENTENARIO DE SÁNCHEZ CARRIÓN EN HUÁNUCO

Por :Eliseo Talancha Crespo

Considerado por Jorge Basadre como el «hombre más eminente de la Emancipación», José Faustino Sánchez Carrión fue un precursor independentista, abogado y político huamachuquino que prestó eminentes servicios a la causa libertaria y al establecimiento del gobierno republicano en el Perú. Inspirado en el modelo republicano que por entonces imperaba en los Estados Unidos, Sánchez Carrión, a través de sus memorables cartas que firmaba como «El Solitario de Sayán» y en su actuación como diputado por Trujillo en la elaboración de la Constitución de 1823, fue un ardoroso defensor para el establecimiento de un Estado de Derecho con una clara separación de poderes y el rol inclusivo de las provincias, en abierta oposición a las ideas monárquicas de hombres como Monteagudo.

En medio de los debates parlamentarios entre republicanos y monárquicos, José Faustino Sánchez Carrión era partidario de llamar al general Simón Bolívar para que culmine la gesta emancipadora que en la recta final ya había sido iniciada por San Martín. Junto al poeta Joaquín Olmedo, el Congreso de la República lo eligió para viajar a Guayaquil con el objetivo de invitar a Bolívar para que concluya la guerra de la independencia. Es en estas circunstancias que desde el 26 de marzo hasta el 28 de octubre de 1824, Sánchez Carrión fue designado Secretario o Ministro General del gobierno dictatorial de Bolívar, asumiendo la gestión de los recursos económicos para el sostenimiento, desplazamiento y organización del Ejército Unido Libertador que venció a las tropas realistas en las gloriosas batallas de Junín y Ayacucho.

En reconocimiento a sus valiosas contribuciones como forjador de la naciente república peruana, en 1986 se dictó la Ley 24594 que declaró 1987 como el «Año del bicentenario del nacimiento de don José Faustino Sánchez Carrión». En 1987 también se expidió la Ley 24689 que declaró de importancia histórica y de interés nacional la celebración del nacimiento del Prócer Don José Faustino Sánchez Carrión. En el 2017, mediante ley N° 30572, se declaró el 2 de junio de cada año como el Día del Prócer José Faustino Sánchez Carrión, Benemérito de la Patria y Forjador de la República del Perú. Y este año 2024, mediante Decreto Supremo 129-2023-PCM, se ha declarado «Año del Bicentenario, de la consolidación de nuestra Independencia, y de la conmemoración de las heroicas batallas de Junín y Ayacucho» en la que, sin lugar a dudas, se reconoce el papel importante que ha desplegado Sánchez Carrión en la causa libertaria del Perú y América.

El viernes pasado, fugazmente por razones laborales, estuve en nuestra leonesca y primaveral ciudad de Huánuco. Y como religiosamente siempre visito la casa de mi amigo, mentor y padrino Hevert Laos Visag, aproveché la oportunidad para revisar los archivos de la emblemática Revista PERÚ, encontrando en su edición No. 31 el artículo «Sánchez Carrión en Huánuco» que había publicado en abril de 1987, justamente en conmemoración al año que llevaba su nombre. En esos apuntes reveló su paso y gestión pública por la ciudad de Huánuco en julio de 1824 en ruta hacia lo que sería la batalla de Junín. Y aunque no existan actividades conmemorativas, debemos advertir que este año se cumple el bicentenario de la presencia del prócer José Faustino Sánchez Carrión en Huánuco y desde donde emitió una infinidad de circulares con instrucciones para el funcionamiento de la administración civil del naciente Estado peruano.

Cuando en junio de 1824 emprende la marcha desde Huaraz hacia Huánuco, Sánchez Carrión ya se encontraba delicado de salud, pero más pudo su entusiasmo, su patriotismo y su ciega obediencia a Bolívar. Desde Huánuco «El Solitario de Sayán» era muy celoso y cuidadoso respecto a las contribuciones de las municipalidades para el sostenimiento del ejército patriota. De manera particular, Sánchez Carrión mostró su preocupación en la organización de un hospital de sangre para la atención del ejército patriota. En circular fechada en Huánuco, el 8 de julio de 1824, Sánchez Carrión comunicaba a los prefectos de Trujillo y Huánuco que adjunta quince ejemplares del n.° 7 de «El Centinela» para que se circule en todas las provincias de su departamento, alentando a la población a abrazar la causa independentista.

En nuestro artículo «Sánchez Carrión en Huánuco», tenemos anotado: «El Ejército Patriota al mando de Bolívar y su Ministro Sánchez Carrión partieron de Huaraz con dirección a Huánuco el 13 de junio de 1824. Luego de acrecentar el fervor patriótico por los pueblos de Olleros, Recuay, Chavín, Aguamiro, Baños y Jesús, el Libertador y su comitiva hizo su entrada al pueblo huanuqueño el 9 de julio de 1824. Acontecimiento que se registraría con letras diamantinas en el historial huanuqueño». Y tras mencionar los actos conmemorativos en el país por el bicentenario del nacimiento del fundador de nuestra república, concluía: «Desde las páginas de la revista PERÚ también le rendimos nuestra pleitesía a la vez que sugerimos al Honorable Concejo Provincial de Huánuco que en gratitud y reconocimiento a tan eximio ciudadano una de las arterias de nuestra ciudad lleve su nombre».

Han transcurrido 37 años desde que en la aurora de mi adolescencia escribí esas líneas de homenaje al gran Sánchez Carrión y hoy en la madurez de mi existencia desde mi visión como historiador y abogado puedo asegurar que José Faustino Sánchez Carrión es de aquellos peruanos que contribuyeron de forma sustancial al largo proceso de nuestra independencia. Puedo asegurar también que Sánchez Carrión es la figura representativa de la emancipación y por eso mismo en nuestro libro de inminente publicación «De Huánuco a Junín y Ayacucho», a la luz de una frondosa correspondencia, reconocemos sus valiosos aportes tanto en la organización administrativa del país como en el equipamiento militar del ejército patriota que desde Huánuco se desplazaba en ruta hacia la independencia final del Perú y América.

En el bicentenario del paso de Sánchez Carrión por Huánuco renovamos nuestro encendido homenaje al patricio y forjador de nuestra república. Consideramos que 200 años después de su lucha libertaria siguen vigentes sus ideales y valores por el establecimiento de un Estado de Derecho con un sistema de gobierno republicano que con todos sus defectos hoy por hoy heredamos. El Estado peruano todavía sigue en una deuda histórica con José Faustino Sánchez Carrión por ser el forjador de nuestra república sobre la base de una sociedad democrática con autonomía y división de poderes, con pleno reconocimiento de los derechos y libertades fundamentales, que son pilares esenciales en ese permanente fortalecimiento de la vida y organización política del país.