EDITORIAL Objetivo: apropiarse del Club Central

El Club Central, institución social de más de 100 años de vida institucional y social, atraviesa la peor crisis de su historia. Ante el abandono de los antiguos socios que mantuvieron a la institución activa y visible – era utilizada para grandes ceremonias, campeonatos de diversas disciplinas deportivas, grandiosas fiestas y recitales musicales – ha sido tomada por personas amorales y que pretenden negociar la infraestructura.

Durante los últimos años se dejó la actividad social para dar paso al alquiler de los salones, para cubrir los altos gastos administrativos. Hasta ahí nada malo con eso, sin embargo, con la indiferencia de sus socios se creó el ambiente adecuado para que ciertos personajes se interesen en asumir la directiva con oscuras intenciones.

Es el caso de la actual directiva que suspicazmente se ha empeñado en entregar dicha infraestructura a un empresario y sin pagar un solo centavo por merced conductiva.

El vicepresidente Adolfo Reyes que funge de presidente, respaldado por los vocales Cachay, Ponce y Leiva, de manera intransigente y mediante cartas notariales ha pretendido ingresar al local institucional, exigiendo rendición de cuentas de los últimos años, amenazando destituir al actual administrador cuidador del local social.

De este empresario, se sabe que su objetivo es tomar posesión de dicha infraestructura, para nunca más salir de ahí.

Recordemos que la congresista Karina Beteta logró una Ley para que estos terrenos sean revertidos a la Gran Unidad Escolar “Leoncio Prado”, con la finalidad de construir un complejo multiusos, con salas de conferencias y para los diversos deportes, en beneficio de los ciudadanos que habitan este valle.

Se conoce que ya está inscrito en los Registros Públicos a nombre de la institución educativa, y está en manos de las autoridades de que esto se revierta antes de sea muy tarde. Desde acá hacemos un llamado a los huanuqueños y huanuqueñistas a pronunciarse. Basta ya de tanta corrupción e impunidad.