Editorial. Desgobierno en el Showing

En plena pandemia, la lucha cotidiana de todo el personal de salud ha sido incansable, tanto en el departamento, como en el país, salvo en cierto sector existente en el hospital Carlos Showing Ferrari, en el que existe un entorno opuesto.

En este nosocomio existe una profunda división creada por el personal médico nombrado, por una lucha interna por el poder.

Esta lucha, cobarde y mezquina, sólo ha provocado que mucha gente abandone sus puestos de trabajo, que muchos enfermos no sean atendidos, e incluso posiblemente, la muerte de pacientes por la desidia y corrupción de algunos médicos de ese centro médico.

A raíz del fallecimiento de una doctora de ese nosocomio, trabajadores y ex trabajadores de ese centro laboral contactaron al diario AHORA para denunciar los abusos que cometen un grupo de doctores nombrados, contra todo el personal.

El valiente doctor Jaime Arango, ex-trabajador de ese nosocomio, nos contó de la intimidación y las amenazas que sufría ahí, por los trabajadores nombrados. Afirmó que el celo profesional es muy grande y que los médicos, lejos de actualizarse y mejorar en sus conocimientos, se han enquistado y se creen dueños del hospital.

Eso es inaceptable, el hecho de estar nombrados no les da derecho a decidir quién entra a laborar y quién no, como tampoco a maltratar y abusar del personal, médico, técnico, de limpieza, de seguridad, etc.

Lo más curioso es que estos doctores hicieron un juramento hipocrático: el de priorizar la salud de las personas ante todo, pero para ellos, terminó siendo sólo una falacia,

Lo más preocupante de todo esto, es que existen las denuncias realizadas tanto en la Red de Salud como en el Ministerio Público y estas, al parecer, permanecen dormidas y archivadas.

Lamentablemente, este tipo de personas existe en todas las instituciones públicas, generalmente, son parte del personal nombrado, pero afortunadamente, son contados. Es un tema de idiosincrasia, que revela el poco nivel cultural y de empatía que tienen.

Esperemos que el director de la Diresa, el gobernador regional, tomen las acciones correspondientes y no dejen que esta crisis continúe, lo mismo con la fiscalía y la defensoría del Pueblo. Se supone que las personas vamos a un centro médico por ayuda y no para que un médico nos abuse y  cobre por algo que no debería.