Celebración y reflexión tras las festividades de los Negritos

La culminación de las festividades en honor al Niño Jesús en Huánuco marca no solo el fin de una de las celebraciones más extensas y vibrantes de la sociedad católica, sino también el comienzo de un período de reflexión y agradecimiento. Como es característico, las festividades de los Negritos de Huánuco se destacaron por su esplendor, evidenciado en las vestimentas, la música y la danza, que llenaron de vida y color las calles, barrios y plazuelas de nuestra ciudad.

Esta tradición única, con cuadrillas elegantemente ataviadas, es nuestra forma especial de venerar el nacimiento del Niño Dios y a Cristo crucificado. Los mayordomos y mecenas, dedicados y fervorosos, han hecho lo imposible para mantener viva esta fe a través de los bailes tradicionales y las elegantes vestimentas, desde los corochanos hasta los caporales y pampas.

Afortunadamente, estas festividades concluyeron con pocos incidentes, dejando en su mayoría gratas anécdotas y una profunda gratitud hacia los mayordomos por su hospitalidad y generosidad. La ciudad, ahora más silenciosa, extrañará los cohetes nocturnos y el sonido de los bombos y tambores, símbolos de una cultura y tradición que trasciende fronteras, siendo reconocida a nivel nacional e internacional.

Agradecemos a cada cuadrilla por su entrega a esta danza ancestral, reflejando la unión y el espíritu comunitario de Huánuco. La danza de los Negritos no es solo una expresión artística; es un legado cultural que merece ser documentado y celebrado. Historiadores y ciudadanos por igual deben contribuir a preservar esta rica tradición, desde las cuadrillas del Beaterio hasta las familias Martínez y García, siguiendo el ejemplo de las antiguas cuadrillas de Chacón.

Como comunidad, debemos preguntarnos: ¿Cómo podemos garantizar que esta tradición se conserve y florezca para las generaciones futuras? La respuesta reside en nuestra capacidad para valorar, documentar y compartir esta joya cultural, asegurando que la danza de los Negritos de Huánuco continúe siendo un símbolo de nuestra identidad y unidad.