Caminata Internacional culminó con éxito

Por Iraldia Loyola

Después de recorrer más de 45 km en 3 días entre la montaña y la selva, el último lunes, los caminantes de la «VI Caminata Internacional de los Andes Camino de Colonos y Arrieros Huánuco – Pozuzo» arribaron a la ciudad de Pozuzo en horas de la tarde.

En esta, su cuarta edición, la «Caminata Internacional de los Andes de Colonos y Arrieros – Huánuco – Pozuzo» tuvo como el caminante más joven a Josué Arriega, de 11 años, y a Víctor Domínguez, de 84 años, marcando un récord en la historia de la caminata.

Los integrantes partieron desde Huánuco el 21 de julio para seguir por Panao, Chaglla y Muña en el primer día.

En el segundo día, iniciaron el ascenso de Muña a Tambo de Vacas (3600 msnm), donde caminaron 9 km. El tercer día, los caminantes debían esperar los primeros rayos del sol en la parte más alta que es el Abra Portachuelo, ubicada a 3780 msnm, para luego seguir a Milpo – Saria y llegar a Cushi. Un camino con alta dificultad hacia la selva, 22 km recorridos en descenso. Finalmente, los caminantes recorrieron 12 km. En el último día por la ruta Cushi – Tingo Mal paso, para después llegar a Pozuzo.

73 caminantes entre alemanes, huanuqueños, limeños, jaujinos y arequipeños, junto a 12 arrieros, recorrieron esta ruta histórica conmemorando un aniversario más del distrito de Pozuzo, surcando los andes peruanos hasta los 3800 msnm. para luego descender al llano amazónico en Pozuzo a 800 msnm.

«Para mí es muy importante saber como esta caminata se ha desarrollado, en la actualidad hay más de 70 participantes, cuando iniciamos había solo 25. La caminata está tomando mayor interés y estoy seguro que este es un punto turístico muy importante para nuestras regiones. Esta es una Caminata Premium, muy especial porque se camina de los Andes hacia la selva con una gran biodiversidad que se puede reconocer en el camino y es imprescindible conservarla tanto en Pachitea como en Pozuzo», expresó Heiner Stienhans, presidente de la Asociación Alemana Ecoselva, cuyo objetivo principal es contribuir a la protección de la selva y del medio ambiente.

Después de mucho tiempo, esta caminata ha logrado unir tres culturas importantes: Austroalemana, Amazónica y Altoandina. Así como también a las comunidades y pueblos alejados.

A su ingreso al distrito de Pozuzo, los caminantes fueron recibidos por Cecilia Kohel, administradora de la Neine’s Haus, lugar por donde pasaron los antiguos arrieros y postillones en su trayecto.

Así también, la Asociación Histórica y Cultural se esforzó junto a las municipalidades de Panao, Chaglla, Muña, Tambo de Vacas, Cushi Pozuzo, Cámara de Comercio de Pozuzo, agencias de viajes, entre otras que aportan a la organización de esta caminata por parte de la asociación alemana Ecoselva.

Cabe precisar que la llegada de los caminantes está prevista dentro del programa oficial por las actividades de aniversario de la municipalidad de Pozuzo.

Pozuzo debe su origen a un plan del gobierno peruano bajo el presidente Ramón Castilla. Ese plan tenía como objetivo explotar agraria y forestalmente las regiones de la selva que eran fértiles y favorables para el comercio. El Perú, sin embargo, no dispuso de la mano de obra necesaria. De ahí se decidió el día 17 de noviembre de 1848 legalizar y organizar la legislación y abandonar la esclavitud.

El 5 de diciembre de 1855, el gobierno peruano firmó un contrato con el barón alemán Damián Schütz Holzhausen quien en ese entonces tenía 27 años. En este contrato, el barón Schütz se comprometía a llevar a 10 000 alemanes católicos, trabajadores y firmes de carácter al Perú para establecerse poco a poco en los Ríos Pozuzo, Mairo, Palcazu, etc. En 1857, llegó a bordo del velero de carga «Norton» el primer grupo constituido por 300 inmigrantes, de ellos 180 austriacos (de la provincia Tirol) y 120 alemanes (de la provincia Renania). Tuvieron que acampar en el altiplano (Acobamba), porque no existía el camino prometido de allá hacia al Río Pozuzo. Los colonos mismos tuvieron que construirlo. En 1858, se establecieron en Pampa Hermosa cerca de Santa Cruz.

Desde allá empezaron a repartir, talar y poblar las tierras al lado del Río Huancabamba y Pozuzo. En 1859, finalmente un grupo reducido de tan sólo 176 personas pudo establecerse en Pozuzo.

Es cierto que el proyecto como tal fracasó pero en 1868 llegó un segundo grupo con unos 320 inmigrantes – de ellos 300 austriacos (de Tirol) y 20 alemanes (de Baviera).