Botadero La Moyuna: OEFA impone histórica sanción de S/17 millones a Tingo María por graves infracciones  

Irresponsabilidad y negligencia en manejo manejo de residuos sólidos del botadero La Moyuna le cuesta caro a Tingo María

La Municipalidad Provincial de Leoncio Prado deberá pagar una multa de más de 17 millones de soles por graves infracciones en la gestión del botadero La Moyuna. El Tribunal de Fiscalización Ambiental confirmó la sanción por múltiples incumplimientos en el manejo de residuos sólidos y la recuperación de áreas degradadas.

La irresponsabilidad y desidia de las autoridades municipales de Tingo María tendrá un alto costo para los contribuyentes. El Tribunal de Fiscalización Ambiental (TFA) del Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA) ratificó una multa de 3,428.282 Unidades Impositivas Tributarias (UIT), equivalente a más de 17 millones de soles, contra la Municipalidad Provincial de Leoncio Prado por graves infracciones ambientales en el manejo del botadero La Moyuna.

La Resolución N° 357-2024-OEFA/TFA-SE confirma la sanción impuesta originalmente mediante la Resolución Directoral N° 3146-2023-OEFA/DFAI. Esta drástica medida se sustenta en los hallazgos de una supervisión realizada en noviembre de 2022, que evidenció múltiples y flagrantes incumplimientos del Plan de Recuperación del área degradada por residuos sólidos.

Negligencias

Entre las infracciones más graves detectadas destacan la falta de señalización y carteles de identificación de obra, la ausencia de cobertura final y relleno adecuado, el incumplimiento del Programa de Prevención y Mitigación de Impactos Ambientales, y serias deficiencias en el Programa de Contingencias. «El administrado no ha iniciado la ejecución de todas las actividades de la fase preliminar del área degradada por residuos sólidos La Moyuna», señala textualmente el acta de supervisión.

La negligencia municipal no se limitó a omisiones, sino que incluyó acciones inadecuadas. Por ejemplo, se instaló una caseta de control a 455 metros del perímetro del botadero, en lugar de ubicarla en el ingreso como estipulaba el plan. Asimismo, se colocaron carteles tipo banner que no cumplían con las especificaciones técnicas requeridas.

Comuna no cumplió con plan de trabajo

Uno de los aspectos más preocupantes es que la municipalidad no realizó el acondicionamiento, transporte y reubicación de los residuos sólidos como estaba previsto. El plan contemplaba la reubicación de aproximadamente 14,880 m3 de residuos acumulados hacia el relleno sanitario del caserío Alto Marona, pero no se presentaron pruebas de que esto se haya llevado a cabo.

Tampoco se implementaron las medidas de control ambiental establecidas en el Programa de Prevención y Mitigación de Impactos. No se ejecutaron las acciones para el manejo y control de residuos sólidos, control de calidad del aire, control de ruido y manejo de erosión. Estas omisiones aumentan significativamente el riesgo de contaminación y daños a la salud pública.

En cuanto al Programa de Contingencias, se detectó que no se contaba con extintores adecuados, no se había realizado el mantenimiento preventivo de equipos, ni inspecciones de seguridad o simulacros de sismos. Estas faltas ponen en grave riesgo la seguridad de los trabajadores y la capacidad de respuesta ante emergencias.

La construcción del cerco perimétrico también presentó serias deficiencias. Se implementó un cerco discontinuo de solo 400 metros lineales, cuando debía cubrir todo el perímetro del botadero. Además, no se instalaron los dos portones metálicos requeridos en el plan.

Grave llamado de atención

La magnitud de la sanción refleja la gravedad de las faltas cometidas y busca ser un severo llamado de atención para que las autoridades municipales asuman con seriedad sus responsabilidades ambientales. El OEFA enfatiza que los compromisos asumidos en los instrumentos de gestión ambiental son de cumplimiento obligatorio y deben ejecutarse «conforme al lugar, tiempo y modo en que fueron aprobados por la autoridad de certificación ambiental».

Esta millonaria multa evidencia el alto costo que puede tener la negligencia ambiental para los gobiernos locales y, por ende, para los ciudadanos. Más allá del impacto económico, lo verdaderamente preocupante es el daño causado al medio ambiente y la salud pública por la inadecuada gestión de residuos. 

Dato:

Es imperativo que las autoridades de Tingo María asuman su responsabilidad, implementen urgentemente las medidas correctivas necesarias y rindan cuentas a la población por este grave desatino en la administración del botadero La Moyuna. La ciudadanía debe mantenerse vigilante y exigir una gestión ambiental responsable que garantice la protección de la salud y el entorno natural de la región.